La alimentación en los tiempos de pandemia; así ha cambiado

El estado de ánimo también tiene que ver con la alimentación; los malos hábitos alimentarios han provocado enfermedades crónicas

  • Lérida Cabello
  • 16 de Octubre de 2020
  • 20:05 hrs.
La alimentación en los tiempos de pandemia; así ha cambiado
La pandemia nos ha llevado a darnos cuenta de nuestros malos hábitos alimentarios (FOTO ESPECIAL)

¿Qué estamos comiendo durante la pandemia? y, ¿qué determina realmente nuestras decisiones alimentarias?

Una de las cosas positivas que trajo la pandemia fue la conciencia de lo que estábamos comiendo, y que vimos las complicaciones que generan las enfermedades relacionadas con la alimentación. Prácticamente todas las enfermedades que nos aquejan en la actualidad tienen que ver con lo que comemos.

En ese sentido, la situación surgida por la pandemia de la covid-19 puede construir un momento de reflexión que permita revertir la tendencia que en las últimas décadas nos ha alejado de la alimentación saludable, regresando a una cultura alimentaria, basada en los productos de la agricultura local.

De acuerdo con un estudio exploratorio realizado por las investigadoras María Marta Andreatta y Daniela Defagó del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) a 2518 personas refleja que se incrementó la preparación de comidas caseras, el uso de servicios de alimentos a domicilio a la población argentina. También bajó el consumo de frutas y verduras y hubo un mayor consumo de alimentos de bajo o nulo aporte nutritivo como refrescos, golosinas y bebidas alcohólicas. Pero ¿qué está pasando con la alimentación de los mexicanos en tiempos de pandemia?

(FOTO: PERU.AS.COM)

En entrevista para YoSoiTú, Ingrid Silva, nutrióloga puntualizó que la pandemia agudizó los problemas que ya se tenían en México con las enfermedades crónicas que están relacionadas con los hábitos de alimentación.

Las enfermedades en las que tenemos altos índices tienen que ver con la alimentación, ya desde antes había un problema que no se había atendido y que todavía desconocemos, la alimentación es un tema complejo que requiere un abordaje multidisciplinario. Ahorita las complicaciones más graves de covid las tienen estos grupos que se han llamado vulnerables que son los que tienen enfermedades crónicas, desde que tienes sobrepeso y obesidad el riesgo aumenta, y eso habla del desconocimiento que todavía tenemos acerca de nuestra alimentación

(FOTO: Forbes México)

Importancia de la alimentación durante la pandemia

Una nutrición adecuada es esencial ante cualquier enfermedad, incluida la covid-19, se sabe que las personas con desnutrición presentan sistemas inmunes más débiles, lo cual incrementa en riesgo de desarrollar distintas enfermedades. En México se han considerado como grupo de riesgo para covid grave o complicaciones de la enfermedad a aquellas personas con obesidad y diabetes, enfermedades que guardan relación con la calidad y cantidad de los alimentos que son consumidos.

Las características de la dieta correcta son que sea adecuada, que sea equilibrada, que sea variada, completa, inocua y suficiente y eso implica tener una orientación alimentaria que pueda ayudarnos a tomar mejores decisiones, a entender por qué comemos lo que comemos inclusive desde casa, explicó Silva.

Hay pocos estudios definitivos sobre ese tema, pero por ejemplo en España hay un estudio que dice que han mejorado los hábitos de alimentación porque se empezaron a preparar más los alimentos en casa, empezaron a hacer las compras más planificadas porque tenían que salir pocas veces, empezaron a convivir con la familia entonces identificaron cuáles eran sus gustos, pudieron moderarse más, pero pues eso contrasta mucho con la situación de México

México ya tenía una alimentación deficiente antes de la pandemia

México tiene condiciones muy particulares que hacen que la población sea más vulnerable al coronavirus, por la cuestión económica y la accesibilidad a los alimentos de calidad nutritiva. Sin embargo, este panorama negativo es una oportunidad para reflexionar sobre nuestros hábitos alimentarios para enmendar el camino.

México tiene el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en obesidad en adultos, también tiene la cuestión de la diabetes. Todas las enfermedades que ahorita tenemos cardiovasculares, diabetes, hipertensión se debe al tipo de alimentación de años atrás

(FOTO: rpp.pe)

La población ha manifestado su temor de que se acaben los alimentos

El Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas (CIEE-INSP), presentó los resultados de la evaluación basal de la encuesta nacional de las características de la población durante la pandemia de covid (ENSARS-COV2).

La ENSARS-COV2 reveló que el 31.6% de la población manifestó haber tenido preocupación porque los alimentos se terminaran, 27.0% tuvo poca variedad de alimentos y el 21.3% disminuyó la cantidad de alimentos que acostumbraba consumir. Al respecto puntualizó la especialista en nutrición.

Por la preocupación de que los alimentos se acaben ha habido compras de pánico. Lo primero que las personas eligen son cosas que piensan que van a durar mucho, por ejemplo, los alimentos enlatados, los productos industrializados, todo lo que vienen empaquetado que tiene conservadores que pueden ser altos en sodio; un alto consumo de sodio incrementa el riesgo de hipertensión. Consumen más cereales, aceites, condimentos y café; todos estos alimentos contienen carbohidratos, sodio u otros ingredientes que en exceso llevan al sobrepeso y a la obesidad

¿Cómo cambiaron los hábitos de alimentación durante la pandemia?

Las prácticas alimentarias también cambiaron durante el confinamiento, afectaron el peso, y la  composición corporal, esto según distintos expertos tendría relación estrecha con factores como la economía, trabajo, situaciones familiares en el hogar o hasta algún tipo de violencia al interior del sitio de confinamiento.

Comer frente a las pantallas también representa un riesgo de que no comamos lo que es porque estamos viendo la pantalla, no nos paramos, ni nos movemos; hay gente que está comiendo en la cama, en el cuarto, y ese tipo de cuestiones afecta la relación con los alimentos porque debemos destinar un tiempo y lugar específico para comer, sentarnos a la mesa para que también otra vez disfrutemos la comida porque en esta idea de mejorar la alimentación podemos caer también en el exceso, en generalizaciones o señalamientos

(FOTO: vix.com)

¿Por qué estamos comiendo lo que comemos?

El tema de la alimentación es complejo, puede estar influenciada por muchas cosas, hoy estamos comiendo por diferentes cosas, a la mejor porque es para lo que me alcanzo, a la mejor porque era lo que estaba más accesible, a la mejor porque me recuerda a mi abuelita, a la mejor porque estoy pensando en salud o en nutrición.

Nadie se sienta a la mesa pensando esto tiene grasa, esto tiene tantos carbohidratos nosotros comemos lo que tenemos disponible, lo que nosotros podemos saber que es saludable, lo que nos gusta, lo que se nos antoja, y esa es la cuestión debemos pensar por qué, estamos comiendo lo que comemos

La pandemia aumentó el sedentarismo y cambió los hábitos de sueño

Justo por esos cambios que nos ha traído la pandemia a nuestras vidas, vino a transformar también los hábitos de sueño,  estos hábitos también influyen en los patrones de consumo que ya de por si estaban afectados porque ahora continúan, la cuestión del sedentarismo que obliga el confinamiento, la accesibilidad a los alimentos afectada por la pérdida de trabajo. Silva dijo:

Aumentó el sedentarismo un 15%, cambiaron los hábitos de sueño, las preocupaciones, la incertidumbre, el estrés y la ansiedad hizo que cambiaran esos hábitos de sueño, que también afectan o influyen en lo que comemos porque si te estás desvelando mucho, te va a dar más hambre, si estás cenando muy tarde, también vas a perder el sueño, igual el atracón nocturno que da señales de trastornos alimenticios, hay muchas personas que en el día se ponen hacer todas las cosas de trabajo o escuela y ya hasta en la noche comen

(FOTO: vix.com)

El etiquetado de los productos

La comida chatarra durante la pandemia ha sido una de las grandes compras, principalmente las bebidas azucaradas, los productos dulces y las botanas, y aunque ya se tiene el nuevo etiquetado las personas la siguen consumiendo.

La pregunta es si realmente la gente lo entiende, si le alcanza el dinero para comprar otros productos porque esa es una cuestión que se nos olvida, podemos decir que consuman tales o cuales alimentos y etiquetarlos como buenos o malos, pero estas decisiones alimentarias nos responden únicamente a una cuestión de gusto, hay otros factores importantes implicados como su economía, mucha gente se quedó sin empleo o tienen un sueldo mínimo y no pueden cubrir ni los productos de la canasta básica

El estado de ánimo también tiene que ver con la alimentación

No solo hay que preocuparnos por los efectos que causa el virus, sino por esos efectos que pueden causar las enfermedades mentales que no son visibles y que comienzan con señales muy sutiles y que están muy relacionados con casos de sobrepeso y obesidad, de anorexia o de bulimia. Al respecto señaló Ingrid.

La salud mental está relacionada con los hábitos de alimentación y viceversa, de hecho, hay estudios que dicen que las personas con sobrepeso u obesidad tienen alta presencia de depresión, por lo mismo del confinamiento están aumentando los casos de depresión y ansiedad que hacen que algunas personas encuentren refugio en la comida y por otro lado están los trastornos alimentarios relacionados con el temor a la comida o la distorsión de la imagen corporal, y ahorita en la pandemia los está habiendo en gran cantidad de hecho dicen que el riesgo de que se esté alargando el confinamiento es justo que se ve afectada la salud mental que es igual de importante que la salud física

(FOTO: elconfidencial.com)

Por lo anterior, la gente busca refugiarse en la comida que no solo tiene un factor cultural muy fuerte, sino emocional. El problema es que asociamos la comida con el bienestar para sentirnos bien, explicó la especialista en nutrición.


Durante la pandemia estás todo el día encerrado, si no ves a tu familia, si no ves a nadie, pues dices la recompensa es la comida, entonces la cuestión es tener una buena relación con los alimentos. Saber que cumplo con una necesidad fisiológica y no con una necesidad afectiva. No puedes depender emocionalmente de la comida. El problema está en los excesos

Aumentó el consumo de bebidas alcohólicas

El consumo de bebidas alcohólicas durante la pandemia ha aumentado por ese efecto que causa en el sistema nervioso: nos hace sentir más tranquilos y calmados ante la situación. Así lo explica la nutrióloga.

Esto se debe a que hay sentimientos de preocupación por la pérdida de trabajo, la incertidumbre, la desesperación o en otros casos también está el miedo a engordar porque hay mucha gente que dice que no está haciendo nada, que no está saliendo, entonces también se puede caer en lo contrario un trastorno de la imagen corporal, de no querer comer que puede llevar a la anorexia, bulimia, vigorexia u otros trastornos

Recomendaciones para adquirir alimentos en la pandemia

Estas recomendaciones tienen que ver justo con la compra local, que se puedan pedir los productos a domicilio, tener un huerto en casa, aprovechar este tipo para elegir mejor, si nos vamos a quedar hay que compartir tiempo para estar con la familia, para cocinar con los niños y para implementar esos hábitos porque el tiempo tiene mayor efecto que las palabras.

Hay algunos alimentos y bebidas que no se recomienda que estamos adquiriendo con frecuencia como los jugos industrializados, los refrescos porque no aportan ningún nutriente y sí tienen muchas calorías que no son nutritivas a las que les han llamado "calorías vacías". Debemos incluir los alimentos básicos, que son tradicionales, adquiridos en comercios locales como el arroz, las pastas, las lentejas, las habas, los frijoles, el huevo que además se pueden conservar durante un buen tiempo; en el caso de las frutas y verduras ver cuáles son las cantidades que se consumen en la casa para no desperdiciar, cuáles son de temporada y que finalmente la alimentación también nos va ayudar ahorita en la pandemia con algo muy importante que es el sistema inmunológico.

Comida a domicilio

El confinamiento aumentó el servicio de comida a domicilio, a través de diferentes plataformas a las que no toda la población tiene acceso porque necesitan un celular y servicio de internet.

Es un sector muy específico porque los grupos más vulnerables a covid en la pandemia son los que tienen menos ingresos, y para ellos es difícil que tengan acceso a ese tipo de servicio, el otro grupo que sí puede pedir en casa, son generalmente personas que trabajan en oficinas, que conocían ya la existencia de estas apps pero los grupos más vulnerables no solamente son aquellos con comorbilidades, también son aquellos que tienen dificultades económicas porque esa carencia es el factor decisivo en sus decisiones alimentarias diarias: son los que están más en riesgo de covid, obesidad, sobrepeso o cualquier otra enfermedad. No olvidemos los determinantes sociales de la salud que van más allá de decir que los mexicanos no sabemos comer o que somos flojos, hay quienes ya tienen horarios laborales muy extensos y poco flexibles

Finalmente, Ingrid Silva señaló que no todo ha sido malo, con el confinamiento ha sido una oportunidad para reencontrarnos con la familia, para cocinar en familia, para alimentarnos de manera más saludable.

Si nos trajo algo bueno en ese sentido, fue tener conciencia de qué era lo que estábamos comiendo y que también llegó la intervención del etiquetado nutrimental, y que vimos las complicaciones que generan las enfermedades relacionadas con la alimentación

(FOTO: auna.pe)

Si bien es cierto que la pandemia del coronavirus llegó a sacudirnos, también ha provocado mayor conciencia en los seres humanos de cuidar nuestro cuerpo, pues no hay que olvidar que somos lo que comemos. No todo lo que hacemos en nuestra alimentación está mal, hay cosas que hacemos muy bien y hay que fortalecerlas y adquirir responsabilidad en lo que nos toca, reconciliarnos con nosotros y con lo que comemos.