Boriska, la historia del niño que asegura haber vivido en Marte

Aprendió a leer a los 2 años, a los 3 ya hablaba y describía detalles reales del sistema solar y del llamado Planeta Rojo

  • REDACCIÓN
  • 03 de Agosto de 2021
  • 13:55 hrs.
Boriska, la historia del niño que asegura haber vivido en Marte
Boriska, el pequeño ruso que impactó al mundo entero en el 2004, con inusuales revelaciones acerca de su "vida" en Marte y su misión en la Tierra (FOTO TOMADA DE VIDEO)

Durante años, los humanos ha estado en una búsqueda incansable de vida inteligente en Marte; varias expediciones se han dado a la tarea de explorar el cuerpo celeste para encontrar cualquier indicio de vida. Sin embargo, un niño ruso llamado Boris Kipriyanovich, mejor conocido como "Boriska", asegura haber vivido en el Planeta Rojo.

 

Boriska nació en 1996, según su madre fue un niño que a los 2 años aprendió a leer y a los 3 años empezó a hablar sobre los planetas del sistema solar, sus satélites y sobre todo lo que hay en Marte. En una entrevista de 2017 dada a un medio local, uno de los maestros de jardín de Boriska reveló que tenía asombrosas habilidades de memoria, mientras que él aseguró haber vivido en el planeta vecino antes de renacer en la Tierra, en una aparente misión para salvar a la humanidad.

A la edad de 7 años, el pequeño les contó a sus papás acerca de la civilización marciana, sus ciudades megalíticas, naves espaciales y vuelos hacia otros planetas, incluyendo a la Tierra. Boriska aseguró que fue un piloto marciano que a menudo le tocaba venir frecuentemente a nuestro planeta por asuntos de comercio entre su nación y el desaparecido continente de Lemuria (que, según la leyenda, estuvo en medio del Océano Pacífico).

Todos los integrantes de la raza marciana de Boriska, según cuenta, son extremadamente altos (aproximadamente siete metros) pero no eran la única raza que habitaba dicho planeta; de hecho, eran varias las que se encontraban viviendo en éste y, por lo mismo, cada uno de los linajes tenía sus propias naves espaciales, eran capaces de realizar viajes interestelares, además aseguró que recordaba que cuando tenía 15 años en su vida como marciano libraba guerras de ataques aéreos.

Entre las afirmaciones del supuesto genio marciano, está la de haber sido enviado para salvar a los humanos de sucumbir a una guerra nuclear y destruir su raza. Boriska afirma que su propia raza, que es la raza marciana, fue prácticamente eliminada hace miles de años debido a la guerra nuclear y advirtió que "si los humanos no cambian la situación relacionada con la lucha por la energía nuclear, pronto se encontrarán con el mismo destino que los marcianos".

También sostuvo que todo en el planeta cambiaría cuando se abriera una "puerta" en una esfinge. Tiempo después, en las Pirámides de Giza (Egipto) se descubrió una habitación secreta, que aún no ha sido accesible.

Boriska dijo que hay muchos como él, que han sido enviados desde el espacio exterior en la misma misión, como reencarnaciones de la Raza Marciana y se les llama los "Niños Índigo".

El niño ruso también sostuvo que algunos marcianos lograron sobrevivir a la guerra nuclear y aún permanecen en marte. Estas declaraciones generan más expectativa sobre la misión Mars 2020 "con la misión explícita de encontrar vida en otro mundo", según confirmó en rueda de prensa Jim Bridenstine, administrador de la agencia espacial.

Traer muestras marcianas a la Tierra sería un hito. El vehículo enviado recorrerá la superficie del planeta después de aterrizar sobre el cráter Jezero, tras hacer su trabajo, se prevé que las muestras lleguen al planeta tierra en el año 2026 para ser estudiadas en profundidad.

El niño, que ahora tiene 25 años, destacó en aquel entonces por su extraña capacidad analítica y nadie se explica cómo pudo hablar de hechos tan específicos de Marte que con el tiempo la ciencia confirmó.

Varios periodistas han intentado contactar a Boriska, pero desapareció junto con su madre. Un periodista indicó que el joven se encuentra ahora en una aldea remota bajo la protección del gobierno ruso, sin embargo esa afirmación no ha sido confirmada por una fuente oficial.

(Imelda Téllez)