Muere Katherine Johnson, la ingeniera y matemática de la NASA que llevó a la humanidad a la Luna

La ingeniera de la NASA, Katherine Johnson que fue clave para la llegada del hombre a la Luna murió a la edad de 101 años

  • REDACCIÓN
  • 24 de Febrero de 2020
  • 14:02 hrs.
Muere Katherine Johnson, la ingeniera y matemática de la NASA que llevó a la humanidad a la Luna
Los cálculos de Katherine Johnson ayudaron en 1969 a poner al primer hombre en la Luna; su vida fue llevada al cine con la película “Talentos ocultos” (FOTO TOMADA DE WIKIMEDIA COMMONS)

Esta mañana la agencia espacial estadounidense informó que Katherine Johnson había muerto a la edad de 101 años, dejando así un gran legado en el ramo de la ciencia.

De acuerdo a El Comercio, Katherine Johnson fue una matemática que trabajó en las primeras misiones espaciales de la NASA y fue retratada en la película “Hidden Figures” (“Talentos ocultos”) que trata de las primeras mujeres afrodescendientes que trabajaron en este sector.

En un tuit publicado este lunes, la agencia espacial dijo que celebraba los 101 años de vida y legado de excelencia de Johnson durante los cuales derrumbó barreras sociales y raciales.

Katherine Johnson fue una de las llamadas “computadoras”, que calculaban a mano las trayectorias de cohetes y órbitas alrededor de la Tierra durante los primeros años de la NASA.

Hasta 1958, ella y otras mujeres trabajaban en una unidad informática racialmente segregada en lo que ahora se llama el Centro de Investigación Langley, en Hampton, Virginia. Su trabajo fue el tema de la película de 2016 nominada al Oscar.

En 1961, Johnson trabajó en la primera misión para llevar a un estadounidense al espacio. En 1962, verificó los cálculos computacionales con los que se planearon las órbitas alrededor de la Tierra del astronauta John Glenn.

A los 97 años, Johnson recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, la medalla más importante que el gobierno de Estados Unidos entrega a los civiles.

La gran Katherine Johnson

Katherine Johnson nació en 1918 en Virginia occidental, en el seno de una familia formada por un leñador, una maestra y otros tres hermanos.

Desde muy pequeña destacó por su inteligencia y su habilidad para las matemáticas, de ahí que con solo 10 años pudiera ingresar en la escuela secundaria, en la que se graduó a los 14. De ahí pasó a la Universidad del Estado de West Virginia, un centro cuyo alumnado era mayoritariamente afroamericano, pero en el que las estudiantes femeninas eran una aplastante minoría. Finalizó en 1937, con solo 18 años y calificación summa cum laude en las titulaciones de matemáticas y francés.

Será recordada como la mayoría de científicas de la época, nada más finalizar sus estudios empezó a trabajar como profesora. Esa parecía ser la única ocupación bien vista para una mujer de ciencias. Sin embargo, ella quería llegar más lejos, por lo que decidió inscribirse en unos cursos de postgrado, convirtiéndose en la primera afroamericana de su universidad en finalizar dichos estudios.

(Azucena Uribe)