Amado Nervo y su huella en la literatura a 102 años de su muerte

Han pasado 102 años desde aquel 24 de mayo de 1919 donde perdió la vida el connotado poeta y prosista mexicano Amado Nervo

  • REDACCIÓN
  • 24 de Mayo de 2021
  • 12:24 hrs.
Amado Nervo y su huella en la literatura a 102 años de su muerte
El poeta modernista Amado Nervo llegó como embajador de la cultura mexicana a Montevideo, ciudad que hace un siglo era epicentro poético. Pero apenas pasó algunos días antes de que le alcanzara la muerte, el 24 de mayo de 1919 (FOTO TOMADA DE IG @amado_nervo_70)

Este 24 de mayo se cumplen 102 años de la muerte del poeta y prosista nayarita Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo, mejor conocido como Amado Nervo, quien el 27 de agosto de 1870 en la ciudad mexicana de Tepic, Nayarit. Nueve años después murió su padre, dejando a la familia en situación económica comprometida. Otras dos muertes habrían de marcar su vida: el suicidio de su hermano Luis, que también era poeta, y el gran amor de su vida Ana Cecilia Luisa Dailliez el 7 de enero de 1912.

 

Amado Nervo fue un poeta romántico, autor también de novela y ensayo, al que se encasilla habitualmente como modernista por su estilo y su época, clasificación frecuentemente matizada por incompatible con el misticismo y tristeza del poeta, sobre todo en sus últimas obras, donde intentan reflejar sentimiento religioso y melancolía, progresivo abandono de artificios técnicos, incluso de la rima, y elegancia en ritmos y cadencias como atributos del estilo de Nervo.

El nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en realidad el que le habían dado al nacer y el cual, según Amado, era un elemento importante que influyó en su éxito, por ser un nombre tan adecuado para un poeta.

Nací en Tepic, pequeña ciudad de la costa del Pacífico, el 27 de agosto de 1870. Mi apellido es Ruiz de Nervo; mi padre lo modificó, encogiéndolo. Se llamaba Amado y me dio su nombre. Resulté, pues, Amado Nervo, y esto que parecía seudónimo así lo creyeron muchos en América, y que en todo caso era raro, me valió quizá no poco para mi fortuna literaria. ¡Quién sabe cuál habría sido mi suerte con el Ruiz de Nervo ancestral, o si me hubiera llamado Pérez y Pérez!.

 

Sus primeros estudios los realizó en el colegio de San Luis Gonzaga de Michoacán y posteriormente, en el Seminario de Zamora, los abandonó rápidamente porque en 1891 ya trabajaba como escritor, colaborando en Mazatlán en el Correo de la Tarde. En 1894 prosiguió su carrera en la Ciudad de México, donde empezó a ser conocido y apreciado.

En la Ciudad de México colaboró en la famosa revista Azul, allí conoció a otros grandes como fueron Luis G. Urbina, a Pagaza, a Othón, Manuel Gutiérrez Nájera e inclusive a Rubén Darío, a través de sus colaboraciones en la mencionada publicación.

Entre 1898 y 1900 fundó y dirigió con Jesús Valenzuela la Revista Moderna, sucesora de Azul. En este mismo año publicó su primer libro de versos llamado "Místicas".

En 1900 viajó a París, enviado como corresponsal del periódico El Mundo a la Exposición Universal. Allí se relacionó con Verlaine, con Oscar Wilde, y otra vez con Darío, pero posiblemente le influenció más el primer encuentro con Ana Cecilia Luisa Daillez, cuya prematura muerte le inspiraría los poemas de "La Amada Inmóvil", publicado póstumamente en 1922.

 

Luego de escribir un par de libros, de regreso en México publica "Los Jardines Interiores", que es el mismo que había comenzado a preparar con el título de "Savia Enferma". A su vuelta a este país obtuvo el cargo de profesor de lengua castellana en la Escuela Nacional Preparatoria, nivel equivalente al de bachillerato superior de otros países.

En 1905 ingresó a la carrera diplomática como secretario de la embajada de México en Madrid. Desde allí escribía como corresponsal de El Mundo, y a la vez escribía informes sobre lengua y literatura para el Boletín de la Secretaría de Instrucción Pública.

 

Más tarde colaboró en periódicos de Buenos Aires y La Habana. Una de las principales características de su obra es el tratamiento de temas patrios mezclados con arte y amor. La raza de bronce, Los niños mártires de Chapultepec, Morelos y Guadalupe la Chinaca, son algunos ejemplos.

 

En 1914, debido a la Revolución, cesó en su cargo de primer secretario y volvió una vez más a la pobreza. Pero más tarde fue restituido en su puesto por el Gobierno de México.

En 1918, volvió a ser reconocido como diplomático, pasando a ser ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay, partiendo de México a principios de 1919.

 

Amado Nervo, murió en la ciudad de Montevideo Uruguay, el 24 de mayo de 1919, en el Parque Hotel, donde vivía, siendo Jefe de la Misión Diplomática de México en Uruguay.


(Imelda Téllez)