Bestiario: alimañas, bestias y criaturas fantásticas en el arte mexicano

Por haber nacido y crecido en México, hay ciertos monstruos o bestias muy específicos que alimentan nuestras supersticiones o costumbres

  • REDACCIÓN
  • 29 de Octubre de 2021
  • 20:12 hrs.
Bestiario: alimañas, bestias y criaturas fantásticas en el arte mexicano
Nuestros monstruos mexicanos se relacionan también con otros monstruos del mundo, algunos antiquísimos y de zonas del planeta muy distantes (FOTO YOSOITÚ)

México es un país repleto de mitos y creencias que forman parte de nuestro folklore, la mayoría, provenientes de las culturas indígenas que habitaban las diferentes regiones de nuestro territorio. Los protagonistas de dichos relatos son diversos, existen desde alimañas, bestias, criaturas y animales fantásticos. Se creía que estos seres vivían en la naturaleza, acechando a los humanos desprevenidos en busca de su próxima presa. Algunas de estas leyendas son tan antiguas que es difícil determinar su origen; sin embargo, nuestros monstruos mexicanos se relacionan también con otros monstruos del mundo, algunos antiquísimos y de zonas del planeta muy distantes.

 

 

Un ejemplo es "La Serpiente de Siete Cabezas" de los mixes, la cual es una versión de la "Hidra", portentoso monstruo marino de la mitología griega, que aparece también mencionado en el "Apocalipsis" de la Biblia como "Serpiente Satanás" o "Dragón de Siete Cabezas".

(FOTO CORTESÍA)

También está el ancestral dragón chino o el espeluznante "Dragón de las Siete Cabezas" japonés... Y no es que los chinos o los griegos hayan venido de incógnito a traernos sus monstruos, es que todos los monstruos nacen de un magma universal: un generoso pantano de seres imaginarios que salen a la superficie en diferentes puntos del tiempo y del espacio, ya que por más distintos que seamos los seres humanos, compartimos una capa muy honda del alma donde germinan nuestros mitos, dioses y criaturas fabulosas, con sus innumerables cuellos y cabezas. De hecho, cada una de sus cabezas se asienta en uno u otro continente, país o comarca, y ahí el monstruo adquiere atributos y nombres peculiares, aunque en el fondo sea el mismo que el de otras latitudes.

En México existen artistas de diferentes rubros que han plasmado a estos fantásticos seres en sus trabajos, ejemplo de ello es el cineasta tapatío Guillermo del Toro, famoso por su colección de entrañables bestias, personajes que incidentalmente retratan el espíritu local que se tiene en la melancólica oscuridad, la violencia, el carisma y la nostalgia. Muchos han sido los protagonistas de sus películas que lo han llevado a ser reconocido mundialmente, como su último trabajo en "La Forma del Agua", la cinta ganadora de cuatro Oscar que relata la historia de amor entre una bestia marina y una mujer muda. También está "El Laberinto del Fauno", una película que retrata de los horrores de la posguerra y de la maldad del ser humano.

Lo cierto es que todos los monstruos están conectados, forman una gran familia siniestra que nos acecha. Conocemos a estas criaturas mitológicas del mundo entero por los libros, las clases de historia, de geografía, por el cine y por Internet. Pero hay otros seres aterradores de los que no necesitamos leer en los libros, porque ya están en nosotros o vagan por los lugares que frecuentamos. Por haber nacido y crecido en México, hay ciertos monstruos o bestias muy específicos que nos resultan familiares y que alimentan nuestras supersticiones o costumbres.

El séptimo arte no es el único que ha recurrido a los personajes de fantasía para retratar realidades humanas, también lo ha hecho, la pintura, la escultura, la escritura y otras formas de arte.

El fallecido artista plástico de orígenes zapotecas, Francisco Toledo, era un enamorado del arte y la naturaleza mexicana, y para rendirles homenaje hizo múltiples retratos de la fauna local de su natal Oaxaca, que, aunque podrían presumirse "realistas" tienen algo en sus formas irremediablemente místico; haciendo a sus animales criaturas fantásticas.

Por otro lado está Rufino Tamayo, uno de los pintores mexicanos más relevantes del siglo XX, que dedicó múltiples piezas a distintos animales que no pueden evitar manifestar una personalidad que sobrepasa la naturaleza de lo convencional.

José Guadalupe Posada es el grabador y caricaturista mexicano por excelencia. Aunque nos dejó en 1913, continúa siendo un referente para creadores contemporáneos con su colección de calcas animalescas que se suman al bestiario mexicano.

Los artistas de la nueva generación también han contribuido con nuevas bestias, esos seres de fantasía que enriquecen nuestra cultura.

Jacobo Ángeles, el tallista zapoteco, crea hermosas representaciones de la fauna que lo rodea. Su esposa María se encarga de pintar las piezas. Esta preciosa iguana sin duda nos dice más de la cosmogonía que rodea a sus creadores, que sobre el animal en el que está inspirada.

Edgar "Saner" Flores es un reconocido artista que construye personajes fantásticos combinando la simbología de tradiciones mexicanas antiguas y contemporáneas con motivos de la cultura pop. Aunque sus criaturas son más "humanas", siempre están presentes los animales locales a través de peculiares máscaras.

Chalcall es un ilustrador fantástico que trae al mundo contemporáneo a los mejores personajes de las cosmovisiones de los pueblos más antiguos del país. Sus personajes son misteriosos y, a pesar de su inmenso colorido, se guardan algo profundamente oscuro.

La pregunta es... ¿Por qué nos atraen los monstruos, si son tan horripilantes y perversos? ¿Qué tiene de divertido un ente maléfico? Quizá sea porque son eternos, se puede matar a los enemigos en las batallas, dominar a los pueblos y la mente de las personas, aplastar a los dioses con nuevas religiones y nuevas leyes; lo que no se puede es acabar con los monstruos de una región. Los monstruos son indestructibles, atraviesan los periodos de la historia, los cambios de gobierno, las revoluciones y las nuevas ideas de cómo es supuestamente el mundo.  ¿Cuáles son tus monstruos?


(Nayelli Langarica)