La historia del Xoloitzcuincle, el mítico y fiel compañero del hombre en su camino la Mictlán

Este perro convivía con los antiguos mexicanos de diversas culturas como compañero incondicional de su propietario, incluso después de su muerte

  • REDACCIÓN
  • 01 de Noviembre de 2019
  • 14:26 hrs.
La historia del Xoloitzcuincle, el mítico y fiel compañero del hombre en su camino la Mictlán
Esta raza mexicana estuvo al borde de la extinción en la Colonia (FOTO TOMADA DE LA WEB)

La raza de perros xoloitzcuincle o también conocida como xoloescuincle es una canino endémico del continente americano, particularmente de México.

Cabe señalar que este perrito de carácter noble era el compañero preferido de los mexicas, sin embargo, desde la Colonia ha enfrentado diversos problemas como la extinción.

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Pero porque es los xoloescuincles son parte de una de las tradiciones mexicanas más importantes, “El Día de Muertos”.

Esta raza es importante para la mitología mexicana, ya que se dice que convivía con los antiguos mexicanos de diversas culturas como compañero incondicional de su propietario, incluso después de su muerte, pues se creía que acompañaba a sus dueños a transitar el camino hacia el Mictlán -el inframundo o sitio del eterno descanso- y servía como ofrenda funeraria para sus amos.

Primero analicemos el término xoloitzcuintle, que se origina del náhuatl: xólotl, extraño y de la palabra itzcuintli, perro.

Recordemos que para la mitología mexica, Xólotl era el dios de la transformación, de los gemelos o lo doble, la oscuridad nocturna, lo desconocido, lo monstruoso y la muerte; era considerado el hermano gemelo y contraparte del dios Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, quien representaba la vida, la luz y el conocimiento.

Es así que se cree que ambos dioses encarnaban un rostro antagónico del planeta Venus en su tránsito frente al Sol.

Este perro tiene más de 7 000 años de antigüedad sin que el hombre haya intervenido en su generación.

“Y después de pasados cuatro años, el difunto se sale y se va a los nueve infiernos, donde está y pasa un río muy ancho, y allí viven y andan perros en la ribera del río por donde pasan los difuntos nadando, encima de los perritos. Dicen que el difunto que llega a la ribera del río arriba dicho, luego mira el perro. Si conoce a su amo, luego se echa nadando al río, hacia la otra parte donde está su amo, y le pasa a cuestas.”

Algunos investigadores creen que ya se había domesticado hace más de 5 500 años.

En América, el xoloitzcuintle era más que un simple animal; a este cánido se le consideraba un animal sagrado, un guardián y aliado trascendental.

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Pero lamentablemente el xoloitzcuintle estuvo al borde de la extinción durante la colonización europea debido a que los conquistadores hallaron en él una fuente de alimento inmejorable para sus expediciones y porque se buscaba eliminar las tradiciones religiosas relacionadas a este animal.

De esta forma, esta raza fue obligada a guarecerse en la sierra de Oaxaca y Guerrero, donde encontró refugio y sobrevivió durante cientos de años valiéndose de sus instintos.

Con información de Estampas de México y México Desconocido.

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