Patolli, el juego de mesa prehispánico donde se rezaba a un Dios para ganar

Patolli, el juego de mesa prehispánico estilo Las Vegas que jugaban nuestros antepasados, se le rezaba a un Dios para poder ganar

  • REDACCIÓN
  • 29 de Julio de 2021
  • 20:59 hrs.
Patolli, el juego de mesa prehispánico donde se rezaba a un Dios para ganar
Patolli, el juego de mesa prehispánico que prueba que las apuestas en los juegos de azar son más antiguas de lo que te puedes imaginar (FOTO TOMADA DE IG: @ignited.arts.design @brujas.nativas)

Las apuestas en los juegos de azar son más antiguas de lo que podemos imaginar, en la era prehispánica no solo existían los deportes y bailes como método de entretenimiento, en aquella época era muy popular el Patolli, un juego de mesa al que se le rezaba a un Dios para poder ganar.

Durante la época precolombina los teotihuacanos, toltecas, mayas aztecas y el resto de puesblos conquistados por los grandes imperios, jugaban Patolli. Su diseño varía según la región, pero su significado siempre está relacionado con el calendario.

NUTRIÓLOGO EXHIBE EL ACOSO QUE SUFRIÓ A MANOS DE "YOSSTOP"

Arqueólogos han hallado antiguos tableros del juego pintados sobre esteras o grabados sobre piedras y rocas. Se cree que, en los centros ceremoniales, el tablero del patolli era colocado y orientado hacia los puntos cardinales. Gracias a los registros escritos en crónicas y códices de la época es que tenemos conocimiento de este ancestral juego de azar.

PATOLLI, EL JUEGO DE LOS FRIJOLES

La palabra "Patolli" significa "frijoles", pero no se refiere a los típicos que guisan las abuelitas en ollas de barro, sino a los pequeños frijoles rojos llamados colorines. Estos frijolitos colorados cumplen la función de fichas y le dan el nombre al juego del Patolli. El tablero sobre el que se juega tiene la forma de una cruz diagonal y está dividido en casillas. Sobre estas casillas los frijoles rojos son lanzados como dados y a su vez utilizados como fichas.

El historiador Fray Diego Duran describió que antes de jugar Patolli se hacía una especie de ritual donde se quemaba incienso y se hacían promesas a los dados, acto seguido se invocaba al Dios azteca Macuilxochitl ("Cinco Flor"), deidad mesoamericana de la música, la danza y los juegos de apuestas.

Este popular juego de la época prehispánica no solo tenían partidas ocasionales entre amigos, también se jugaba en celebraciones. Se dice que los aztecas tenían una pasión especial por las apuestas y jugaban por ganar mantas, joyas, piedras, alimentos vasijas, esclavos y hasta su propia libertad.

GALILEA MONTIJO SE QUEJA DE CENSURA EN "HOY": "NO ME DEJAN DECIR LO QUE YO SÉ"

¿CÓMO SE JUEGA EL PATOLLI?

De acuerdo con el portal México Desconocido, las partidas podían ser de hasta cuatro personas, se requiere un tablero y cinco colorines domo dados, cada tirada se hace arrojando los cinco frijoles. El objetivo del juego es llevar las fichas hasta la meta avanzando de acuerdo con el puntaje marcado por los colorines. Para llegar a la meta es necesario haber dado una vuelta completa a los cuatro brazos y retornar al punto de partida en las casillas centrales.

La dinámica del patolli es muy parecida a la del clásico serpientes y escaleras, pues cada jugador debe completar un ciclo exacto, sirviéndose de estrategias que le permitan ganar nuevas posiciones y apuestas, así como desplazar a sus contrincantes.

Tablero

El tablero del patolli tiene forma de aspa o X, con cuatro divisiones y 52 casillas que representaban el ciclo de 52 años del calendario azteca, 4 trecenas. Cada una de estas trecenas está representada en el tablero con la imagen de cada signo. Calli -casa-, Tochtli -conejo-, Acatl -caña- y Tecpatl -pedernal. Se puede decir que el tablero es la representación del calendario solar precolombino, un elemento fundamental para el conocimiento terrenal y astronómico de los antiguos pueblos.

Reglas

  • Para que una ficha entre en el tablero se tiene que sacar un punto en la tirada de los 5 dados: solo uno de ellos debe caer con la marca hacia arriba. Si la tirada no es exitosa debe pagar una apuesta al contrincante.
  • Cada vez que un jugador logra obtener un punto en su tirada tiene la posibilidad de incorporar una ficha en el tablero, esto hasta que logre introducir sus 6 fichas.
  • Si falta una casilla para entrar y el jugador saca un punto, no puede introducir una nueva ficha en el tablero, primero debe entrar la anterior en la meta.
  • Ingresando al tablero, se coloca la ficha en la casilla central del tablero que le corresponde.
  • Una vez ingresado al tablero se avanza en el sentido de las manecillas del reloj, se da toda la vuelta al tablero.
  • No puede haber dos fichas en la misma casilla. Si una ficha está en una de las casillas centrales o en las contiguas puede ser eliminada por una contraria al caer en el mismo sitio.
  • Cuando una ficha entra en la meta se cobra una apuesta y se realiza una nueva jugada. Si en la jugada siguiente el contrincante saca los mismos puntos que se han utilizado para entrar en la meta, el primer jugador pierde su apuesta y esta regresa a quien pagó el tributo.

  • Cuando alguna ficha cae en una de las casillas por debajo de los triángulos negros (hay ocho casillas), paga dos apuestas. Si cae en la zona semicircular que hay al final de cada brazo del tablero (hay ocho casillas), juega dos turnos seguidos.
  • Si un jugador saca un número de puntos que no le permite adelantar ninguna ficha, paga una apuesta y pasa el turno al jugador siguiente.
  • Cuando un jugador se queda sin fichas en el tablero, pierde la partida y paga una apuesta.
  • En el caso de que las casillas centrales o en las contiguas —12 casillas en total— estén ocupadas por una o varias fichas de un jugador y otro caiga en ella, tiene que pagar a su oponente un tributo y retirar su ficha para volver a iniciar con ella el juego.

EL DÍA QUE CASI MATAN A JUAN GABRIEL POR DARLE UN BESO A FAMOSO NARCOTRAFICANTE

IDEOLOGÍA ESPAÑOLA, LA CAUSA DE QUE EL PATOLLI DESAPARECIERA

Durante la conquista los frailes españoles afirmaron que el patolli era un juego satánico, lo llamaron: "El juego de los demonios". Persiguieron su práctica y con el tiempo lograron que se prohibiera por ser considerado peligroso, idólatra y pagano. Los jugadores que eran sorprendidos practicándolo y apostando sufrían castigos. Eran torturados, quemaban o amputaban sus manos, e incluso eran asesinados.

El Patolli representaba una forma de comunicación muy profunda, un lazo entre el mundo de los dioses y el de los mortales. Cuando los antiguos mexicanos jugaban al patolli, el fin no era apostar, en realidad estaban comunicándose con los dioses y el destino.

(Aline Núñez)