¿Qué director de cine mató ratas a zapatazos en Nueva York?

La muerte del director Alan Parker sacó a relucir una alucinante historia del cineasta Guillermo Arriaga y su lucha incansable contra las ratas y cucarachas

  • REDACCIÓN
  • 01 de Agosto de 2020
  • 12:27 hrs.
¿Qué director de cine mató ratas a zapatazos en Nueva York?
Guillermo Arriaga, el director que mató ratas a punta de zapatazos (FOTO TOMADA DE INSTAGRAM)

La muerte del director Alan Parker sacudió a la industria cinematográfica, en medio de palabras de despedida en redes sociales el cineasta Guillermo Arriaga contó cómo fue conocer al creador de "Expreso de medianoche", antes de saltar a la fama.

En un detallado hilo de Twitter, Guillermo Arriaga contó una anécdota del viejo Nueva York, una ciudad que no siempre fue glamorosa pues en el año 1979 era considerada por Arriaga "la ciudad más peligrosa del mundo y es la única en la que he visto cómo asesinaban a una persona a cuchilladas (más innumerables robos, golpizas a prostitutas, tráfico de coca, etc., que presencié)".

MUERE ALAN PARKER, DIRECTOR DE "EXPRESO DE MEDIA NOCHE"

El guionista de películas como "Amores perros", "Babel" y "21 gramos" cuenta que en aquel verano de 1979 emprendió un viaje a Estados Unidos para estudiar cursos de construcción dramática, actuación y dirección escénica en la New School for Social Research de Nueva York.

La aventura comenzó desde su primera noche en un cuarto de hotel que con trabajo logró pagar, al parecer antes de convertirse en un reconocido escritor, director y productor de cine mexicano, tuvo que convertirse en aniquilador de ratas, cucarachas y ratones.

Empecé a sentir que algo corría por mi cara y mi cabeza, prendí la luz: decenas de cucarachas, ratas y ratones corrieron por todos lados. Las ratas se habían devorado mi única comida: pan de caja con queso crema. Salió mi espíritu cazador. Puse el pan junto a la cama, tomé uno de mis zapatos y apagué la luz. Me senté a esperar. Cuando escuché que las ratas y los ratones roían el pan, encendí la luz y a zapatazos diezmé la población de roedores y cucarachas. No fue una batalla fácil. Cada noche aparecían más y más. Y de nuevo, cacé más y más.

CONFESIONES CON ATALA SARMIENTO, REVELA QUE ESTÁ VETADA DE TV AZTECA

GUILLERMO ARRIAGA Y SU RELACIÓN CON ALAN PARKER

Durante su estancia en el país del norte, el fotógrafo de cine Michael Seresin invitó a Guillermo Arriaga al rodaje de la película "Fame", donde pudo observar de cerca el trabajo de Alan Parker como director.

Michael me trató de maravilla. Me presentó al director de la película: Alan Parker, y a todo el elenco y con paciencia me enseñó en qué consistía su labor como fotógrafo. Asistí durante varios días. Me concentré en ver cómo Alan Parker dirigía. Nunca alzó la voz y cada vez que quería hablar con un actor, se lo llevaba a un rincón alejado del set. Mientras yo lo observaba, Michael me contaba lo que como director Alan solía decirles a los actores. Me sorprendió la calma con que Alan manejaba a su equipo.

También me sorprendió la celeridad con la cual trabajaba Michael Seresin. Eran espacios complicados de iluminar y él daba instrucciones precisas a electricistas e iluminadores. Fue una gran experiencia observarlos trabajar y siempre estaré agradecido a Michael Seresin (con quien siempre anhelé trabajar) por haberme invitado al rodaje de Fame.

GUILLERMO ARRIAGA: FRASES VENEZOLANAS QUE EN MÉXICO SERÍAN ALBURES

Guillermo Arriaga recordó la buena relación que tuvo con Seresin y lo reconoció a él y al director Alan Parker como sus primeros maestros prácticos de cine. Lamentó la reciente muerte de Parker y para los que tenía duda sobre su experiencia como cazador de ratas dijo:

"EL RACISMO TERMINARÁ CUANDO NOS DEJEMOS DE VICTIMIZAR": ARRIAGA

Las ratas aprendieron mi técnica de cacería y en lugar de comerse la bolsa de pan junto a mi casa, la jalaban a un lugar seguro y distante de mí para evitar el zapatazo. Nunca contaron con que me colocaría detrás del sillón y dejaría la ventana abierta para verlas en la oscuridad con la tenue luz de los edificios contiguos. Así logré cazar varias. No siempre vencí. Algunas noches subían a la cama y me dejaban una mordida como recuerdito, un par de ellas en la cabeza. Hoy añoro esas noches y esos días en el Nueva York de 1979.


(Aline Núñez)