La brecha social de Internet: cuarentenas privilegiadas de los famosos

No es lo mismo pasar una cuarentena en opulentas mansiones con refrigeradores llenos y cuentas millonarias en el banco, que vivir una modesta realidad

  • REDACCIÓN
  • 24 de Abril de 2020
  • 21:42 hrs.
La brecha social de Internet: cuarentenas privilegiadas de los famosos
Cada vez son más las estrellas, socialites y youtubers que han decidido convertir sus ostentosas jornadas de confinamiento en contenido instagrameable, concibiendo así una tendencia digital que ahonda en las diferencias socioeconómicas de los usuarios (FOTO ESPECIAL)

No, no estamos en el mismo barco; estamos en el mismo mar... unos en yate, otros en lancha, otros en salvavidas y otros nadando con todas sus fuerzas, texto anónimo.

La emergencia sanitaria por el coronavirus evidenció aún más la brecha social que existe en Internet. Las redes sociales se han vuelto ventanas por las que miramos todos, además de mantenernos informados, son nuestro medio de contacto con otras personas, con familiares y con el mundo exterior. Pero... ¿qué pasa cuando esas imágenes se distorsionan?; los famosos y algunos anónimos han desatado un fenómeno, mostrar cuarentenas privilegiadas que anteponen la vanidad y el lujo ante la seriedad de la conciencia social.

Cada vez son más las estrellas, socialites y youtubers que han decidido convertir sus ostentosas jornadas de confinamiento en contenido instagrameable, concibiendo así una tendencia digital que ahonda en las diferencias socioeconómicas de los usuarios.

CUARENTENAS PRIVILEGIADAS VS REALIDAD

Pero la exhibición de cuarentenas privilegiadas no es exclusiva de los famosos, cada vez existen más perfiles anónimos que apuestan por convertir en instagrameable su confinamiento, presumiendo grandes comilonas con alimentos prohibitivos, rutinas de yoga en inmensos jardines o apacibles lecturas a la orilla de la alberca. Este mundo ilusorio, abre un debate, no es lo mismo pasar una cuarentena en opulentas mansiones con refrigeradores llenos y cuentas millonarias en el banco, que vivir la realidad de la mayoría en modestas casa o departamentos (los más afortunados) o los que no tienen más opción que salir a las calles a conseguir el pan de cada día.

"SMUGSOLATION" (OSTENTAFINAMIENTO)

Es por eso que la periodista de la edición británica de la revista "Glamour", Marie-Claire Chappet, ha acuñado un nuevo término para referirse a esta tan reciente como irritante tendencia en las redes sociales: "smugsolation", un juego de palabras en inglés que podríamos traducir como ostentafinamiento. "Es el acto de confinarse a sí mismo durante una crisis global en una ubicación envidiable (ático, adosado, mansión, villa o finca señorial de 15 habitaciones) con comida carísima, alcohol y/o mascotas adorables y un gran espacio exterior, y disponerse a retransmitir la mencionada situación en redes.

Esta ´moda´ cada vez cuenta con más adeptos y es casi imposible recorrer Instagram sin toparse con alguien que, por ejemplo, muestre su altruismo y resiliencia en estos difíciles momentos descorchando una botella de tinto en su jardín, o en el patio si no tiene jardín, o en la terraza si no tiene patio, o en el balcón si no tiene terraza. Ahora que los posts sobre viajes se han difuminado con el último avión aterrizado, y las colaboraciones de moda y entradas patrocinadas están en declive, las influencers han apostado por convertir la reclusión en contenido de Instagram, comenta Chappet.

LOS EFECTOS EMOCIONALES  

Estas imágenes de opulencia también tienen un efecto en nuestro ánimo y autoestima, ya suficientemente golpeada por el encierro y los terribles datos de contagios y fallecidos que se comunican cada día.

A veces, para elegir quiénes queremos ser tomamos como referencia ejemplos externos. Lo que vemos en algunos perfiles de redes sociales está muy lejos de nuestras realidades, así que si lo tomamos como objetivo la brecha entre quiénes somos y quiénes queremos ser va a ser muy grande. Esta es una distancia que puede generar desesperanza y afectar a la valoración que hacemos de nosotros mismos, explica a S Moda Leire Villaumbrales, psicóloga y codirectora de la clínica Alcea Psicología.

GLAMORIZAR UNA CRISIS GLOBAL

Al igual que tendemos a romantizar a criminales sanguinarios, pero carismáticos, cuando sus vidas dan el salto a la ficción, muchos parecen empeñados en escudriñar cada ápice de glamour en una situación de crisis global. Hadley Freeman, periodista y escritora, pedía en The Guardian que se detuviera la exhibición de vidas privilegiadas en estos tiempos a raíz de una publicación del productor David Geffen, aislado en un lujoso yate de 138 metros de eslora.

Aquellos que llevan demasiado tiempo en las redes sociales tienen arraigado en su instinto el hacer saber a la gente que viven una vida mejor que la de ellos. Esto puede parecer ilógico, porque todos sabemos que –desde Mick Jagger hasta tu madre– nos pasamos el tiempo en el sofá viendo Tiger King. Pero ese instinto es especialmente fuerte en tiempos de estrés y ansiedad, en los que nadie sabe si está haciendo lo correcto. ¿Y sabes cuál es una gran forma de sentirte mejor con tu situación? Hacer que otra gente se sienta mal con la suya. Geffen acabó eliminando la imagen de su cuenta tras el escarnio mediático.

NO ABRAS LA VENTANA A COSAS NEGATIVAS

El contenido que se sube a las redes sociales durante estos días de reclusión ha demostrado hasta qué punto existe una brecha social entre los habituales influencers y los influidos. Las redes sociales siempre han tenido un marcado componente de vanidad, por mostrar solo los mejores momentos de nuestra existencia, sin embargo, en este contexto de urgencia y precariedad sanitaria, social y económica para millones de personas, el efecto en el amor propio de la ostentación ajena puede ser especialmente acentuado.

El contexto actual que nos ha obligado a parar habrá abierto la puerta de la reflexión en algunas personas. En ese sentido, puede que nos haya facilitado que nos hagamos más preguntas y quizás que busquemos referentes fuera sobre lo que queremos para nuestra vida, afirma Villaumbrales.

Por otro lado, la periodista Marie-Claire Chappet, coincide con la opinión de la psicóloga: "Decirnos cómo tu confinamiento te ha permitido parar y ´mirar a la naturaleza´ a través de los ventanales enormes de tu segunda vivienda mientras acaricias a tu perro no es un contenido con el que muchos podamos sentirnos identificados ahora. Tampoco los posts sobre cómo todo esto te ha permitido tener un momento para ´apreciar las pequeñas cosas´, cuando las pequeñas cosas son un jardín de 160 m2 en el que practicas tu rutina de gimnasia cada día".

Intentar detener la ostentación digital durante las semanas restantes de confinamiento se convierte en una quimera, otra opción es limitar el uso de las redes sociales a pesar de que las horas hábiles para la procrastinación se multiplican estos días. "Un abuso de consumo de redes sociales puede provocarnos un ´empacho de sobreinformación´, y eso a veces nos pone en contacto con sensaciones internas desagradables. Puede ser miedo, tristeza, rabia... Si nos sentimos abrumados sería recomendable limitar el uso", concluye la psicóloga Leire Villaumbrales.

LAS CUARENTENAS DE LOS FAMOSOS

ELLEN DEGENERES

"Una de las cosas que he aprendido durante la cuarentena es que... esto es como estar en una prisión, así es como se siente", dijo Ellen sentada en el espacioso salón de su mansión, donde está pasando el aislamiento social en compañía de su esposa, la actriz Portia de Rossi, en su propiedad en California valuada en 27 millones de dólares, sin mencionar que la famosa actriz y presentadora posee una fortuna estimada en 450 millones de dólares.

RICKY MARTIN

El cantante, junto con su familia, están pasando la cuarentena obligatoria en la mansión que tienen en Los Ángeles. La propiedad está ubicada en Beverly Hills, y fue construida en 1953 por el arquitecto estadounidense Gregory Ain. Pese a estar rodeado de lujos y con sus seres queridos, el puertorriqueño admitió públicamente que vivió momentos difíciles producto del aislamiento: "He tenido mis altas y bajas, he sentido miedo, frustración, incertidumbre, depresión, tristeza, pero, todo esto nos está pidiendo calma, silencio".

"Estoy celebrando que estoy en mi casa, meditando, reflexionando, saliendo a buscar medicina y alimentos, porque no dejo que nadie lo haga. En el único que confío que va a volver soy yo, entonces, salgo con mascarilla, guantes y y mi botellita de alcohol. Y sí, es fuerte pensar que regresarás con algo y contagiarás a la gente que amas, mis hijos, mi marido, pero, tengo que hacerlo, soy el papá", afirmó e l boricua.

KIM KARDASHIAN

Ni en tiempos de cuarentena Kim Kardashian deja de presumir su vida llena de lujos. Debido al aislamiento social, la exitosa empresaria se mantiene recluida en su gran mansión ubicada en Hidden Hills, Los Ángeles. En una entrevista realizada para el programa The View, la esposa del rapero Kanye West contó que todo el tiempo libre que tiene ahora lo usa para cumplir el papel de ama de casa. No obstante, reconoció que mantener entretenidos a sus cuatro hijos, North, Psalm, Saint y Chicago, no le está resultando fácil pese al enorme jardín, el cine privado y la sala de juegos que tiene en su propiedad de estilo minimalista y que estuvo a cargo del diseñador belga Axel Vervoordt. Los West-Kardashian gastaron unos 20 millones de dólares para renovar su casa hace unos años, y ahora tiene un valor estimado de 60 millones de dólares.

TOM HANKS Y RITA WILSON

Tom Hanks y Rita Wilson están más que felices de volver a casa tras su recuperación por coronavirus en Australia. El matrimonio de actores, ambos de 63 años, fueron unas de las primeras celebridades en revelar públicamente su diagnóstico el 11 de marzo. Estos días de cuarentena lo pasan en una impresionante mansión en el barrio residencial de Pacific Palisades, que se encuentra entre las montañas de Santa Mónica y el océano Pacífico.

ELSA PATAKY Y CHRIS HEMSWORTH

La pareja se mudó este año a este paradisíaco lugar en Byron Bay, Australia, donde han elegido para asentarse y criar a sus tres hijos, India, de siete años, y los gemelos Tristan y Sasha, de cinco. Muchos millones de dólares han gastado en esta imponente construcción, compuesta por cuatro habitaciones y un gran gimnasio. Aunque las cifras exactas no se conocen, diversos medios hablan de que la propiedad ha sido tasada en, aproximadamente, 18 millones de dólares, aunque la adquirieron por 6 millones de dólares en 2014. De acuerdo con la modelo española, "no es mucho más grande" que la casa que tenían en Los Ángeles, "pero al estar en un sitio más pequeño, llama más la atención".

MADONNA

La eterna reina del pop, de 61 años, vive estos días el confinamiento en su hogar junto a algunos de sus hijos, los más pequeños: David Banda y Mercy James, de 13 años, y las gemelas Estere y Stella, de siete. Junto a ellos se la ha visto jugando a encontrar los huevos de pascua, saltando en camas elásticas o practicando coreografías "para levantar el espíritu", según escribe la cantante.

THALÍA

La cantante mexicana pasa sus días grabando canciones en el estudio privado que tiene en una de sus casas o buscando la forma de entretener a sus dos hijos. Recientemente la famosa reveló en Instagram que estaba atravesando por una crisis.

Thalía aseguró que se le estaba "fundiendo el cerebro" y que "ya no podía más". La reacción que al principio preocupó a sus fans, fue debido a que debía imprimir mucho material para sus hijos y no lograba hacerlo correctamente por lo que estaba librando una batalla con su impresora que nunca lograba conectar correctamente a su computadora.


(Nayelli Langarica)