La moda en Afganistán en los años 70, antes de la llegada de los talibanes

La moda retrata lo que ha pasado en la historia del mundo, tal como lo ocurrido en Afganistán, antes de la Revolución Islámica de 1979

  • REDACCIÓN
  • 17 de Agosto de 2021
  • 22:53 hrs.
La moda en Afganistán en los años 70, antes de la llegada de los talibanes
Quién diría que en algún momento el país asiático llegó a ser el destino hippie por excelencia, las mujeres gozaban de libertas que eran reflejadas por sus prendas (FOTO ESPECIAL)

La moda es arte, es creatividad, es cultura e historia; las prendas relatan sucesos ocurridos en un tiempo determinado, son el reflejo de una sociedad, la moda retrata lo que ha pasado en la historia del mundo.

Seguro en alguna ocasión te has encontrado esas fotos de antaño en la que tu imagen es completamente distinta a la de tienes hoy, algunos las observan con nostalgia y otros con vergüenza; pero sin duda, representan etapas importantes en tu vida, por algo quedaron plasmadas en una imagen. La misma nostalgia provoca ver las imágenes de moda de Afganistán en los años 70, quien diría que en algún momento el país asiático llegó a ser el destino hippie por excelencia, que aprobó el sufragio femenino antes que Estados Unidos.

(Una mujer en un mercado de Afganistán en la década de los 90 (izqda) y una mujer ataviada con burka en un mercado afgano en 2021. Foto: William Podlich)

Antes de la llegada de los talibanes, las mujeres podían vestir como quisieran sin temor a ser castigadas o denigradas, podían votar e incluso podían estudiar en colegios y universidades. Hoy en día, apoyados en la ley de la Sharia, prácticamente la totalidad de población femenina de Afganistán es analfabeta, sólo se viste con burka cuando sale de casa y su opinión no cuenta ni en el ámbito privado ni en el público. No pueden trabajar, excepto unas pocas estudiantes de medicina que se encargan de tratar a las mujeres, y no pueden hacer nada sin que su "mahram", hombre encargado de ellas, lo permita.

(Foto tomada de CULTURA INQUIETA)

La llegada del Talibán a Kabul, la capital de Afganistán, despertó el miedo en los ciudadanos, principalmente en las mujeres. Muchos derechos sociales y económicos alcanzados durante los últimos 20 años se acabaron de repente y las denuncias de recortes de libertades de las mujeres no son la excepción.

En los primeros dos días de la llegada del Talibán a Kabul, las calles de la capital empiezan a mostrar también indicios de esos cambios restrictivos para las mujeres.

Fotos en las redes sociales muestran que vidrieras con imágenes de mujeres sin velo, con maquillaje y con vestidos de fiesta estaban siendo arrancadas o tapadas con pintura.

No sé cómo será nuestro futuro. Esto me ha hecho perder la esperanza. Estoy buscando una manera de salir de Afganistán porque no hay esperanza para las mujeres, declaró a la BBC una joven que prefirió no identificarse.

Por su parte, Aisha Ahmad, que estudia Ciencias de la Computación en la Universidad de Kabul, terminó el domingo golpeada por la multitud que intentaban tomar un vuelo desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai de la capital.

A la multitud la empujó la policía, los niños y las mujeres estaban en el suelo, yo me lastimé las manos, los pies y las rodillas, contó la joven de 22 años a la agencia de noticias PA.


Después de no poder abordar un vuelo, Ahmad pidió en las redes sociales que algún país le diera asilo para poder terminar su educación, que ya no lo cree posible.

"He perdido la esperanza y creo que no será un camino fácil", aseguró. "Me siento como si estuviera en un túnel... No puedo ver ninguna luz brillante y no sé qué tan largo es el túnel", añadió.

La ideología islamista radical de los talibanes ya transformó Afganistán durante los años 90, las fotografías tomadas en la década de los años 60 y 70 comparadas con las imágenes capturadas en los 90, parecen dos países totalmente distintos.

Nunca olvide que basta con una crisis política, económica o religiosa, para que los derechos de las mujeres sean puestos en duda. Estos derechos no son permanentes, usted tendrá que permanecer vigilante toda su vida, Simone de Beauvoir.


(Imelda Téllez)