Nuevo Orden; entre Whitexicans y resentidos sociales

El sociólogo Rafael Vázquez Díaz hace un análisis puntual de “Nuevo Orden”, la cinta mexicana dirigida por Michel Franco

  • RAFAEL VÁZQUEZ DÍAZ
  • 27 de Octubre de 2020
  • 22:13 hrs.
Nuevo Orden; entre Whitexicans y resentidos sociales
“Una película totalmente Whitexican”, Rafael Vázquez desmenuza la trama, las críticas al director por su polémico comentario sobre el racismo y los apoyos de FIDECINE (FOTO TOMADA DE INSTAGRAM)

Los cadáveres apilados uno tras otro, algunos desnudos, otros totalmente cubiertos en sangre llenando todo el ancho y largo de la pantalla en una toma travelling lo suficientemente lenta para percibir la violencia, pero lo suficientemente rápida para que no podamos analizar con detenimiento las caras de las víctimas, es el inicio de la película Nuevo Orden, del director y escritor Michel Franco.

"THE PHENOMENON": LOS CASOS DE OVNIS MÁS DESCONCERTANTES DOCUMENTADOS

Hay que entender al director para comprender la película y las múltiples entrevistas que le han realizado a partir de las reacciones que generó el trailer nos dan algunas pistas para poder desmenuzar esta película que pareciera críptica y confusa en cuanto a su propuesta narrativa, pero que en realidad es una muestra de la enorme carencia y falta de elementos políticos de su realizador.

Después de la impresionante escena de los cadáveres, el director nos traslada al primer elemento narrativo para introducir el conflicto; la celebración de una boda entre dos personajes de clase alta -Marian (Naian González) y Alan (Darío Yazbeck Bernal)- y cuya celebración reúne a la socialité (empresarios y prominentes funcionarios del Estado). Es importante el elemento de la boda, en una colonia exclusiva y rodeada de elementos de seguridad privada, porque describe una tradición sagrada de las élites; la consumación de la unión de los suyos para la preservación de sus privilegios y detrás de ese tenue velo, la verdadera razón de ese tipo de encuentros en México, los negocios y corruptelas entre el poder político y económico. Hasta aquí no hay nada nuevo.

De pronto llega un nuevo elemento; Rolando (Eligio Meléndez), un antiguo trabajador de la familia que necesita doscientos mil pesos para poder operar a su esposa que está convaleciente y no pudieron intervenir en un hospital público debido a que la echaron del hospital para recibir a manifestantes heridos y ahora tiene que recurrir a una institución privada. La familia muestra cierta compasión por su extrabajador y en una vaquita express con lo que cargan en sus bolsillos juntan la friolera de treinta y cinco mil pesos para que se lleve su discordante presencia a otro lado ("Cuando menos te hubieras puesto un traje, mano" le dice un chofer al anciano trabajador), solamente encuentra empatía por parte de Marian que se apresura a buscar la cantidad requerida, pero el trabajador, inexplicablemente, se va de la casa.

Entonces, la protagonista decide ir a buscarlo a su domicilio para pagar la operación y cuando va saliendo entra el primer elemento preocupante de la película; una asistente a la boda llega agitada y parcialmente pintada de verde y aquí comienza la parte medular del conflicto; así como en las películas de zombis y pandemias incontrolables que tornan a la gente irracional y agresiva, algunas personas morenas y vestidas humildemente atraviesan las bardas a plena luz del día y comienzan a atacar a los asistentes de la boda; inaudito, choferes, guardias de seguridad y hasta las mucamas, llenas de súbito de una consciencia histórica de la explotación de los suyos durante siglos, asesinan y roban a todos los asistentes así como la propia vivienda.

ESTUDIO REVELA QUE "SINIESTRO" ES LA PELÍCULA MÁS PERTURBADORA

Y es importante aquí entender al director en las diversas entrevistas que ha brindado; decir "Whitexicans" es un término "profundamente racista" señaló al ser cuestionado. Michel Franco no logra comprender que la estructura piramidal de la sociedad está condicionada por elementos tales como la raza y que es imposible que exista una opresión sistemática contra los que están en la parte alta de ella, explicar el motivo de la rebelión no importa, "es redundante", dijo en una entrevista a Hernán Gómez. Así que prefiere descargar sus prejuicios de clase contra los movimientos sociales que han tomado las calles; el verde de la pintura feminista a favor de la despenalización de aborto así como los pañuelos en el cuello, las pintas en las paredes y los saqueos como los que vivió el país en 2017 ante el incremento de las gasolinas. Todos esos elementos son introducidos en el ataque a la boda de forma absurda (¿Qué sentido tiene pintarrajear "Muerte a tu dios" cuando el objetivo del ataque era robar todas las pertenencias? ¿Quién se tomaría el tiempo?), obviamente la sublevación de la clase baja -así como han intentado "denunciar" algunos asistentes a las marchas de FRENAAA, surge del resentimiento, por eso hay una toma de varios segundos de un cuerpo y una pinta detrás que dice "Muerte a los ricos", seguida por una toma del cadáver de una mujer embarazada con un tiro en la panza; los resentidos buscan acabar con la gente de bien y con todo su linaje.

Este punto es importante de analizar porque refuerza un discurso hegemónico que lamentablemente es el pan nuestro de cada día en México; la gente que protesta o se subleva ante el autoritarismo u omisión por parte del Estado, no actúa en buena fe para exigir aquello que no se le brinda (Educación gratuita, salud de calidad, derechos laborales y reproductivos, seguridad, etc...) sino que actúa por el resentimiento contra un enemigo imaginario -en este caso personalizado como "los ricos"- y en realidad lo que le mueve no es la justicia o los valores más nobles, sino el resentimiento y la envidia. Los pobres en la película de Franco (todos morenos, manchados de sus caritas y siempre sudados) somos los artífices de nuestra propia desgracia por esos sentimientos tan negativos que nos invaden; esa es la gente que hace pintas de "Ni una más" ó "somos 60 millones", grafitis que aparecen en una toma de la película.

Y si bien hasta aquí parecía un drama basado en un asunto de clase, se introduce un elemento más que será el gran raspado de la cinta "Nuevo Orden"; el ejército mexicano.

Franco no se mete en temas políticos que no podría justificar (probablemente porque su formación es como cineasta y no tiene una idea clara del funcionamiento de un Estado y el contexto histórico de las dictaduras militares como las que vivió Sudamérica el siglo pasado), así que el costo de asesinar a los ricos y generar caos en las calles es la represión más cruenta porque, ¡claro!, en una lucha de clases nunca gana la clase obrera sino el resentimiento se torna gobierno, en este caso, de los que poseen las armas. Así que no sabemos si hay un dictador militar que hace un golpe de Estado o si un presidente constitucional ordena la represión y el toque de queda, pero los que acaban pagando las medidas autoritarias, el corte del suministro de agua e incluso la limitación para transitar por la calle para ir a trabajar, son los más pobres.

Si en la primer parte de la película apeló al miedo de una clase alta (como el que Rousseau dice que debe tener el Rey para no gobernar pensando solamente en sus intereses), en la segunda parte apela a los sentimientos de nosotros, los consumidores morenos de su película; "mira, si provocas el caos y te rebelas, puedes provocar que te restrinjamos todavía más tus escasas libertades" parece que apunta la película en el que trabajar para la gente rica acaba siendo ya no un "derecho" de los pobres sino un "privilegio".

 COMIENZAN A PERFILARSE PELÍCULAS MEXICANAS PARA EL OSCAR 2021

El retrato sobre el ejército es probablemente lo más atinado que tiene la cinta pues los retrata en toda la crueldad con la que han actuado históricamente; violaciones, asesinatos, levantones, secuestros y detenciones arbitrarias son la parte más crudamente retratada en el largometraje y sí, el espectador suele sentir empatía por los ricos detenidos porque independientemente de la clase social a la que uno pertenece no se desea que nadie sea torturado y privado de sus derechos. El personaje de Marian, después de caer en una cárcel clandestina, acaba sufriendo todo el horror de un Estado militarizado.

El final acaba despertando indignación; mueren los ricos pero también mueren cientos de pobres bajo el nuevo régimen autoritario, Daniel (Diego Boneta) acaba señalando como los responsables del secuestro a sus inocentes empleados domésticos -que terminan siendo inculpados- y Marian termina asesinada por el ejército en un montaje como los que se hicieron de forma recurrente durante los años de la "Guerra contra el narco".

Hay un último elemento a considerar; esta producción fue hecha con el apoyo de FIDECINE, uno de los fideicomisos que recientemente acaban de aprobar su desaparición, y honestamente no se pudo haber desperdiciado de peor manera el dinero público; malas actuaciones, una narración inconsistente, escenas tan gráficas que pareciera que buscan sólo meter miedo al espectador y la visión reducida del mundo del director y productores del filme. Una película totalmente Whitexican sin nada qué aportar.

"FRANCESCO", EL POLÉMICO DOCUMENTAL SOBRE EL PAPA

* Rafael Vázquez Díaz, (sociólogo y Maestro en Ciencias Políticas y sociología por FLACSO, Argentina) hace una crítica puntual de “Nuevo Orden”, el más reciente trabajo cinematográfico del director mexicano Michel Franco.

(Aline Núñez)