“Juego de tronos” 8x03: La Batalla de Winterfell ¿cumplió o no con las expectativas de los fans?

La batalla de Invernalia no dejó indiferente a nadie, el esfuerzo visual entre la oscuridad y la niebla, dificultó seguir la trama y las bajas entre los protago

  • Michael Hoffman
  • 29 de Abril de 2019
  • 16:00 hrs.
“Juego de tronos” 8x03: La Batalla de Winterfell ¿cumplió o no con las expectativas de los fans?
Drama, acción e incluso algo de terror y suspenso; así fue la tan esperada Batalla de Winterfell (FOTO TOMADA DE WEB)

¡SPOILERS!

Llegó la gran noche o “La Larga Noche”. La Batalla de Winterfell por fin llegó a nuestras pantallas y después de 82 minutos de ver esa larga secuencia de batalla he de decir que tengo sentimientos encontrados.

Por un lado tenemos la maravillosa y siempre consistentemente excelsa dirección de Miguel Sapochnik, quien se las arregla para hacer un episodio de una batalla contra la muerte en múltiples géneros. Drama, acción e incluso algo de terror y suspenso, pero siempre manteniendo la tensión en los puntos más altos con su trabajo de cámara y decisiones estéticas. Desde hacernos ver una toma aérea de las espadas ceñidas de los Dothraki para apreciar cómo el choque contra las tropas de los muertos resulta en su aniquilación sin mucho más que luces lejanas apagándose lentamente en una analogía perfecta de cómo cada vida se va apagando consumida por oscuridad hasta las hermosas tomas aéreas de Drogon y Rhaegal.

Un episodio con un fuerte inicio, lleno de tensión y mil pulsaciones del corazón por minuto. Con una batalla injusta inclinándose indudablemente por el lado de los muertos que más parecían una mar de oscuridad que un ejército propiamente que parecía el fin de estos personajes.

Esta ha sido una batalla anunciada desde la primera escena del episodio 1 de la temporada 1 y en varios niveles logra cumplir. En especial los primeros 40 minutos o 1 hora del episodio, como una liga tensándose cada vez más y más, tirándose y extendiéndose irremediablemente tanto que sabes que el golpe cuando esta se rompa va a ser duro y fatal. “La Larga Noche” se avecina y está para quedarse, vienen cosas muy duras, porque poco a poco nos han ido quitando personajes menores y poco a poco los muertos ha ganado terreno y el Rey de la Noche se acerca más y más a su objetivo final, pero cuando esta liga se rompe y la tensión se libera el golpe es… una simple inconveniencia. Una Noche… no tan Larga.

Las consecuencias finales se sienten vacías y mínimas. Sí, se perdió un gran ejército, pero la historia no es cargada por ejércitos de extras y hombres sin rostro creados por computadora si no por personajes. El pago por vencer a este enemigo tan temible -más temible que cualquier cosa que les pueda esperar en el sur con Cersei Lannister y su compañía dorada- fue mínimo. Es casi como si hubiera podido sentir como le temblaba la mano a los escritores de hacerle honoro al nombre de la serie. Una serie que un evento como una boda hace que mueran más personajes importantes para la trama de una manera mucho más cruel y llena de desesperación que la batalla más importante desde hace miles de años. La batalla que decidiría el futuro no de un reino sino de la humanidad entera terminó con una sensación de gratuidad, poco ganada y poco costosa, que al final solo era una piedra en el zapato que sacarse antes de voltear hacia la guerra de familias.

Definitivamente el episodio tiene sus altos dentro de todo esto, incluso en sus momentos finales. La música de Ramin Djawdi en absoluta excelencia. Su tema llamado “The Night King” con ligeros toques de piano, huyendo de la música épica y enrevesada en un continuo crescendo de melancolía y desesperación que encoge el corazón en expectativa, acompañado de un montaje del posible costo de esta batalla. Personajes peleando ya no de manera organizada con una técnica predilecta y en un ejército cohesivo, sino llenos de sangre y lodo, desesperados después de una larga batalla, cansados y dando sus últimos alientos, luchando con uñas y dientes para aferrarse a la vida a pesar de que todo parece perdido, para al menos poder irse siendo dignos de historias y canciones a pesar de que si el Rey  de la Noche ganase no habría ni un recuerdo de ellos. Con un diseño sonoro exquisito que solo nos deja disfrutar la música dándonos aislados detalles de las cosas importantes.

Respiraciones, gritos y choques de carne y metalEl problema es que esta promesa no es cumplida y en cuanto se revela el cómo termina todo, resulta que la música y la secuencia de montaje fueron por si solos más despampanantes que su resultado final.

Arya Stark da el último golpe al Rey de la Noche, lo cual personalmente fue sumamente decepcionante y probablemente un síntoma culminante de una serie de malas decisiones que crecieron como bola de nieve desde la temporada 7. Un personaje que acaba de conocer a los muertos, cuyo salto a salvar el día literalmente es su primero, único y último contacto con este supremo antagonista y sus secuaces que le rodeaban y de alguna manera no lo vieron venir. Un final mal ganado y forzado cuyos escritores dan como motivación que es lo que se sentía bien y ya. En una serie donde personajes como Edd, Samwell Tarly, Jon Snow, Bran Stark o una cantidad enorme de otros personajes que tenían un trasfondo construido a través de múltiples temporadas para un desenlace final gratificante son completamente ignorados, personajes que cargaban en sus hombros múltiples profecía y teorías de fans, personajes que tenían una batalla mucho más personal como Jon Snow que ha sido el encargado de unir a todos para esta guerra, de pelear personalmente contra estos villanos y está imparable fuerza en repetidas ocasiones y a los cuales el show nos apuntó muchas veces que era el famoso Príncipe Prometido de la profecía, que murió y renació gracias a Melisandre con un propósito  y que al final solo resultó el Príncipe que Prometía… tanto que en momentos hasta parece una caricatura de sí mismo con tal de hacer que la narrativa vaya por un lado específico.

Bien dicen que fue una sorpresa, pero porque sea una sorpresa no significa que sea buen drama y no un momento de fan service. Y que sea predecible no significa que sea malo y no gratificante. Mirén ejemplos como “El Señor de los Anillos”. Arya Stark, un personaje poderoso es alguien cuyo viaje serviría para matar gente de su lista. Humanos que la han herido en su búsqueda de poder como Cersei Lannister, La Montaña, Euron Greyjoy y demás. Claro, se merece una luz sobre ella pero creo que fue la manera equivocada de dársela. Bien creo que la debilidad más grande de este capítulo es el guión en su mayoría. Mientras la dirección hace maravillas el guión hace a los personajes tomar decisiones extrañas en momentos críticos y todo para que llegue a esto, que por lo que he visto en estas horas pasadas ha dividido a los fans de una manera que parece irreconciliable entre los que amaron el capítulo y los que no.

Claro que no ayudó nada el hecho de que el capítulo haya sido tan oscuro. Y no me refiero a oscuridad narrativa, sino a oscuridad literal. Muchas veces me encontré confundido y tardando varios segundos entrecerrando los ojos para distinguir que pasaba en la pantalla tratando de dar sentido a las siluetas y sombras que pasaban frente a mí. Se dice que la iluminación ha sido una elección para hacerlo tan natural como es posible, pero me pregunto si es lo correcto. Claro que Sapochnik, como dije, explota esta oscuridad en varios momentos y la utiliza a su favor, pero hay límites a cuando una persona puede estar forzando la vista sin llegar a la desesperación y el internet también ha hecho que se escuche lo que tienen que decir al respecto.

Pero no todo es tragedia. Dentro del guión hay pequeñas joyas donde los personajes brillas. Irónicamente es en los momentos más simples y vulnerables donde realmente podemos amarlos. El sacrificio de Theon cargando a la muerte figurativa y literalmente después de haber cumplido su absoluta redención. Sandor Clegane sufriendo un ataque de pánico el cual solo puede superar cuando ve a Arya en peligro. Arya corriendo por los pasillos de su hogar como si fuera una completa extraña, acosada y vulnerable. Daenerys tomando una espada por primera vez en su vida para ayudar a defender no a un soldado o guardaespaldas sino a un amigo y también cuando ella en su desesperación por ver a sus tropas morir no puede quedarse de brazos cruzados y acude a la ayuda.

Parece que los escritores olvidan en las partes importantes que son estos los momentos emotivos, los momentos que realmente se quedan más allá de quien se lleve la gloria por matar a un enemigo, momentos bien ganados, momentos que nos hablen de los personajes y hasta qué punto han logrado llegar.

En sí es una bolsa de sentimientos conjuntos y mezclados, de cosas que fueron simples pero grandiosas, de gran dirección y guiones mediocres. Deus Ex Machina y algunas situaciones bien ganadas. Pero a decir verdad es algo que no me esperaba decir de este capítulo. Estaba casi seguro de que sería perfecto pero no lo fue para muchos fans, lo único que nos queda ahora es esperar y tal vez en el contexto general de todas las cosas, cuando las últimas piezas hayan sido puestas en el rompecabezas, todo tenga sentido.

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