Los orgasmos de pezón son reales, conoce la forma de estimularlos

Olvídate del pene, la vagina y el clítoris, la nueva zona erógena de moda está mucho más cerca de lo que pensábamos

  • REDACCIÓN
  • 05 de Noviembre de 2019
  • 14:08 hrs.
Los orgasmos de pezón son reales, conoce la forma de estimularlos
Los orgasmos de pezón son otra forma de llegar al clímax y experimentar nuevos juegos con tu pareja (FOTO TOMADA DE WEB)

Vivimos en un momento de la historia en la que el hombres y mujeres descubren a marchas forzadas que las partes de su cuerpo destinadas al placer son muchas más de las que sospechaba. El pensamiento tradicional nos ha hecho creer que tan sólo el pene y la vagina, los órganos relacionados con la reproducción, podían proporcionar satisfacción carnal; sin embargo, esto es un error, existen muchos más zonas erógenas como el olvidado clítoris y los pezones, sí, la estimulación de los pezón es una forma más de llegar al clímax.

De acuerdo con Soy Carmín, potencialmente, cualquier parte del cuerpo puede tener un potencial sexual. Especialmente aquellas que participan de manera activa en el juego erótico, como el cuello o la oreja. Entre todas ellas, sobresale una (o, mejor dicho, dos) por encima de todos: los pezones. No cabe duda de que se trata de una potente zona erógena, prueba de ello es que al sentir excitación sexual, la zona se endurece, pero... ¿es posible afirmar que estas protuberancias que comparten tanto hombres como mujeres pueden ocasionar orgasmos?

Si bien los orgasmos del clítoris y la vagina son de los más conocidos, los orgasmos del pezón son otra forma de explorar tu placer en la intimidad.

Si estás cansada de probar siempre las mismas técnicas es momento de que le pidas a tu pareja que experimenten con este maravilloso método, que asegura llevarte al éxtasis en pocos minutos.

¿ES POSIBLE EL ORGASMO DE PEZÓN?

Gracias a las múltiples terminales nerviosas. Cada pezón tiene cientos de terminaciones nerviosas, lo que los vuelve muy sensibles al tacto. Así que el simple hecho de que tu pareja juegue con tus pezones puede hacerte llegar al clímax.

En la investigación encabezada por el psicólogo de la Universidad de Rutgers, Barry Komisaruk, descubrieron que cuando se masajeaban los pezones se activaba la misma región cerebral que cuando se estimulaba la vagina.

Aunque no fueron capaces de explicar exactamente por qué se produce este fenómeno, que provoca que la estimulación de los pezones contribuya al orgasmo femenino, sospechan que puede tratarse de que, como ocurre en la lactancia, se libere oxitocina y esta, a su vez, provoque contracciones del útero. De hecho, aseguraron los investigadores, muchas lactantes han manifestado sentir placer cuando estaban amamantando sus hijos, una experiencia que puede ayudar a cerrar este misterioso círculo.

EL MISTERIO DE LA AREOLA

No se trata de la única investigación que ha abordado este tema. Otra de las más relevantes es la llevada a cabo por el doctor Herbert Otto a finales de los ochenta y que aseguraba que alrededor de un 29% de las mujeres reconocía haber experimentado un orgasmo de este tipo en un momento u otro de sus vidas sexuales.

¿CÓMO ESTIMULAR LOS PEZONES?  

Ahora que ya sabemos que sí son posibles los orgasmos de pezón, te compartimos un artículo publicado en "My Tiny Secrets", donde la experta Adina Rivers proporciona cuatro útiles pasos para la estimulación: apretar y estrujar, imprescindible para provocar su rápido endurecimiento; lamer, preferiblemente en movimientos circulares (no necesita mayor explicación); chupar; y, por último, intensificar. O, dicho de otra forma, poner todo el empeño en los momentos finales. Además, hay que tener en cuenta que, en el caso de las mujeres, sus pezones son más o menos sensibles según la parte del ciclo menstrual en la que se encuentren.

Por supuesto, no todas las mujeres reaccionan igual a esta estimulación, de igual manera que tampoco lo hacen con la penetración vaginal o anal o el masaje de clítoris. Como señala la educadora sexual Carlyle Jansen en un artículo publicado en "Alternet", para muchas, que les laman un pezón produce un placer semejante al que sienten cuando les lamen el codo. Además, apunta una explicación muy interesante al auge de los pezones: debido a que vivimos en una cultura obsesionada por los pechos, conferimos a dicha parte del cuerpo cualidades que habrían podido tener otras de habernos centrado en ellas. En realidad, añade, gran parte de nuestras costumbres sexuales son aprendidas, por lo que si pensamos que los pezones deben proporcionarnos placer, es probable que así sea cuando los estimulemos en la cama.

 

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