¡No sólo por fumar! Estos son los otros factores que provocan cáncer de pulmón

A parte de tabaco hay otros factores que pueden desencadenar cáncer de pulmón como la tuberculosis, la contaminación ambiental y el humo de leña, siendo las mujeres las más afectadas

  • REDACCIÓN
  • 05 de Abril de 2019
  • 09:59 hrs.
¡No sólo por fumar! Estos son los otros factores que provocan cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón cobra la vida 8 mil personas al año en México. Foto de la web

Hace un año se instituyó en México el 5 de abril como el Día Nacional del Cáncer de Pulmón, cuya enfermedad es la primera causa de muerte en el mundo y nuestro país cada año se diagnostican 9 mil casos y se registran 8 mil muertes.

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De los cinco tipos de cánceres más mortales en México —mama, colon, próstata, cervicouterino y pulmón— el único que no cubre el Seguro Popular, creado en 2003 para atender a la población más vulnerable del país, es el de pulmón.

Para Alejandro Mohar Betancourt, director del Plan Nacional de Cáncer de México, en el país “no se tiene la alta frecuencia de cáncer de pulmón asociado a tabaquismo” que hay en otros países.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) en el sur del país, hay una situación que preocupa, ya que el 45 por ciento de los pacientes con cáncer de pulmón nunca han fumado, una cifra que se eleva hasta 67 por ciento en el caso de las mujeres.

A parte de tabaco hay otros factores que pueden desencadenar cáncer de pulmón como la tuberculosis, la contaminación ambiental y el humo de leña. Los pacientes afectados por estas causas sufren del prejuicio y batallan para conseguir atención médica accesible y de calidad.

En México el cáncer de pulmón está asociado a la pobreza: uno de cada siete hogares mexicanos utilizaba leña para cocinar sus alimentos y calentar sus casas en el 2016, según un cálculo hecho con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

La mayor parte de esta población vive en el campo y en los estados más pobres, como Chiapas, Oaxaca y Guerrero. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud tres millones de personas en el mundo siguen cocinando con combustibles sólidos.

Un ejemplo de ello es María Luz Hernández Ramos, de 56 años, pertenece a la congregación de las Misioneras de Nuestra Señora del Rosario de Fátima y llegó al INCan en 2015. “En el grupo de catequesis con mis niños me era difícil terminar la clase, sentía un dolor en el pecho del lado izquierdo”. Sentía dolor al toser, al respirar y al bostezar y sospechó que su dolor estaba relacionado con un problema cardiaco.

Finalmente, durante su chequeo habitual determinaron que tenía una masa anormal en el pulmón izquierdo. “Me dijeron que tenía un tumor grande y que ambos pulmones estaban impregnados de pequeños tumores”.

Hernández es originaria de San Pablo Pejo, Guanajuato, una comunidad en donde se cocina con leña porque los habitantes no pueden comprar una estufa de gas o ecológica. Antes de su diagnóstico, dice, no sabía que el humo de los fogones caseros podía enfermarla.

El cáncer de pulmón es el más letal y el más prevenible, y destinar más recursos para combatirlo es una tarea urgente. Debido a la falta de un programa de detección temprana de la enfermedad, la mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, cuando las probabilidades de remisión son mínimas.

Sumado a este factor también está la falta de afiliación a algún tipo de seguro médico, donde aproximadamente 17.8% de la población no cuenta con seguridad social, mientras que un 43 por ciento de los ciudadanos tiene acceso al Seguro Popular, pero este no cubre el tratamiento para el cáncer de pulmón, que en muchos casos está asociado a la pobreza.

Ante este panorama, el Plan Nacional de Salud de la administración de Andrés Manuel López Obrador contempla servicios de salud universales y prevé la desaparición del Seguro Popular alegando que no ha logrado los resultados deseados. Sin embargo, no existe aún claridad respecto a los planes específicos para atender a 20 millones de mexicanos que ahora no tienen cobertura.

Hasta ahora la alternativa para cientos de personas es el INCan y otros institutos de investigación que atienden a los pacientes de menos recursos y a menudo sin seguro médico.

Las oportunidades

Aproximadamente uno de cada tres enfermos de cáncer de pulmón en México tiene marcadores genéticos asociados a mutaciones que los hace más susceptibles a que las células cancerosas crezcan y se multipliquen, según estudios de Óscar Arrieta, especialista en cáncer de pulmón del INCan.

Pare el especialistas el cáncer de pulmón en México se encuentra más en mujeres en un 30.6 por ciento, mientras que en los hombres el riesgo es de 17.7 por ciento.

La genética, irónicamente, no solo es fuente de malas noticias, ya que para los pacientes con esta mutación existen fármacos específicos.

En el caso de Judith Bautista Villa, de 40 años, el afatinib, con el que se trata es muy efectivo, pero cuesta unos 50 mil pesos, lo que representa el 30 por ciento de los ingresos anuales de un mexicano de ingreso medio.

Por ello Judith y María Luz lograron encontrar un apoyo en el Programa de Cáncer de Pulmón en Mujeres con Mutaciones del EGFR no Asociado al Tabaquismo, creado en 2015 por un esfuerzo conjunto de organizaciones civiles, el gobierno y el INCan, y financiado por la Comisión de Equidad de Género de la Cámara de Diputados.

Hasta ahora el programa ha tratado unas 350 mujeres. “La calidad de vida con la quimioterapia y el tratamiento dirigido mejora de manera significativa. Cuando antes había una sobrevida de 20 por ciento a 2 años, ahora tienen una sobrevida de 75 por ciento”, aseguró Arrieta. Hoy el 60 por ciento de las participantes del programa siguen con vida, de acuerdo con el doctor Feliciano Barrón del INCan.

Ambas pacientes dicen apreciar el programa de investigación y sentirse agradecidas con el tiempo de vida que éste les ha regalado. “La vida hay que disfrutarla paso a paso, minuto a minuto, segundo a segundo porque no sabemos qué vaya a pasar”, reflexiona Judith Bautista, quien sigue trabajando. María Luz Hernández no ha podido reincorporarse a sus clases de catequesis, pero dice que intenta participar en las tareas de su congregación.

Con información The New York Times


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