¿De dónde viene el orgasmo? Estudio asegura que el punto G es un mito

Expertos presentan un estudio que pone en duda la existencia del punto G, la zona erógena que se debe estimular para alcanzar el orgasmo sería un mito

  • REDACCIÓN
  • 08 de Octubre de 2020
  • 23:26 hrs.
¿De dónde viene el orgasmo? Estudio asegura que el punto G es un mito
¿De dónde viene el orgasmo? Estudio pone en duda existencia del punto G (FOTO TOMADA DE INSTAGRAM)

Por años se ha creído que la zona más erógena del cuerpo es el punto G, los consejos de sexualidad se basan en estimularlo para que la pareja alcance el orgasmo, pero ¿qué pasaría si te dijeran que dicho punto no es real? Un estudio publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology pone en duda la existencia del punto G, expertos aseguran que es un mito.

De acuerdo con GQ, un gran porcentaje de hombres tiene problemas para encontrar el punto G de su pareja y como los consejos de sexualidad giran en torno a estimular esta zona para lograr el climax sexual, este tema se ha convertido en uno de los más buscados en internet sobre sexo; desde dónde se encuentras, hasta cómo estimularlo.

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El término punto G o punto Grafenberg, apareció por primera vez en los años 80 y se publicó en un libro de sexualidad humana que provocó su popularidad y aceptación rápidamente en todo el mundo. Sin embargo, algunos expertos dicen que hay muy poca evidencia de su existencia.

El estudio publicado en American Journal of Obstetrics and Gynecology, el autor Terence M. Hines, un experto de la Universidad Pace, menciona que las únicas pruebas son anecdóticas (o sea, de algunos casos aislados) y reconoce que estos "estudios de casos realizados sobre la base de un pequeño número de personas no están respaldados por estudios anatómicos y bioquímicos posteriores". Supuestamente, el estudio, que fue la base para poner el tema del punto G sobre la mesa, examinó solo a 12 mujeres y solo cinco de ellas "tenían" un supuesto punto G.

Addiego F, Belzer fue el primero en utilizar el término en 1981, partiendo de una investigación de los años 50 que proponía su existencia. Pero al avanzar unas cuantas décadas, Hines dice que, a pesar de la amplia aceptación de la existencia del punto G, "la evidencia de apoyo es mínima en el mejor de los casos".

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¿Cuál es el problema de seguir creyendo en el punto G? Terrence Hines dice que, la creencia de que el punto G es de lo más importante cuando se trata de tener buen sexo, es posible que "muchas mujeres hayan sido seriamente desinformadas sobre sus cuerpos y su sexualidad", que quienes "no logran" encontrar el punto G pueden sentirse "inadecuados o anormales", y puede hacer que los hombres se enfoquen demasiado en eso en lugar de encontrar algo que funcione para su pareja en cuestión (porque las mismas cosas no siempre funcionan igual para todas las personas).

El experto además dice que la “aceptación generalizada de la realidad del G-Spot” es el resultado de estudios mal realizados, y agrega que, si el G-Spot existiera realmente, no “habría pasado desapercibido durante todos estos años."

Después de analizar la investigación de Hines, un médico llamado Adam Ostrzenski, realizó un nuevo estudio con el objetivo de identificar el punto G. Ostrzenski dijo que pudo distinguir su ubicación en la membrana perineal dorsal al realizar una disección de la pared vaginal, pero, aunque pudo documentar la existencia anatómica del Punto G, una revisión de las investigaciones llegaron a la conclusión de que “todos los datos científicos publicados apuntan al hecho que el G-Spot no existe”.

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Entonces, ¿existe o no el punto G? Los estudios parecen tener respuestas opuestas, pero la mayoría de los datos apuntan a que no es el caso, así que, en lugar de obsesionarte, tal vez sea mejor experimentar con nuevos trucos, juegos, posiciones y técnicas para tener mejor sexo y conseguir mejores orgasmos (para todos los involucrados).

(Aline Núñez)