Ninfomanía y satiriasis, ¿cómo detectar la adicción al sexo?

La hipersexualidad es un trastorno que provoca dependencia al placer sexual, es comúnmente conocido como ninfomanía en mujeres y satiriasis en hombres

  • REDACCIÓN
  • 21 de Agosto de 2020
  • 22:59 hrs.
Ninfomanía y satiriasis, ¿cómo detectar la adicción al sexo?
La hipersexualidad, mejor conocida como ninfomanía en mujeres y en hombres como satiriasis. Todo lo que debes saber para identificar, prevenir o tratar este trastorno (FOTO ESPECIAL)

La hipersexualidad es un trastorno psicológico que provoca obsesión con pensamientos sexuales hasta la llamada “adicción al sexo”, este problema es comúnmente conocido en mujeres como ninfomanía y en hombres como satiriasis.

De acuerdo con En Femenino, disfrutar del sexo plenamente no debe confundirse con el trastorno de la hipersexualidadel, este se caracteriza por el deseo incontrolable por sentir placer en la intimidad, puede afectar negativamente la salud, el trabajo o las relaciones personales, es por eso que se debe atender con profesionales, aprender a identifica y a prevenir.

NINFOMANÍA Y SATIRIASIS

Dos términos coloquialmente utilizados para referirse a la adicción al sexo: Ninfomanía viene del término “ninfa” (divinidad femenina de la mitología y/o labios menores de la vulva) y de “manía” (mania en latín significa locura). Según el diccionario de la Real Academia Española, la ninfomanía es el “deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula”. Es un trastorno bastante raro.

Por otra parte, satiriasis se utiliza para describir la adicción al sexo en hombres, viene del término sátiro, un semidiós de la mitología griega.

Actualmente lo correcto es utilizar el término hipersexualidad para denominar a este problema tanto en mujeres como en hombres. Es importante tener en cuenta que se trata de un trastorno que no debe tomarse a la ligera.

HIPERSEXUALIDAD: SÍNTOMAS Y CAUSAS DE ESTE TRASTORNO

La hipersexualidad se define como una conducta sexual compulsiva. De esta forma, se producen fantasías, impulsos o conductas sexuales de forma excesiva, la persona no las puede controlar. Tanto es así, que esto llega a afectar de forma negativa a diferentes ámbitos de la vida de la persona que padece este transtorno tales como las relaciones, el trabajo o la salud.

Las conductas sexuales tales como la masturbación, el cibersexo, el consumo de pornografía, las múltiples parejas sexuales o el pago por sexo pueden convertirse en un elemento esencial de la vida de la persona afectada hasta el punto de perjudicarle seriamente y también a otras personas de su entorno.

SÍNTOMAS DE LA HIPERSEXUALIDAD

  • Impulsos o pensamientos sexuales intensos que aparecen con gran frecuencia y que no se pueden controlar.
  • Necesidad de mantener conductas sexuales para obtener placer y, tras ellas, sentir una mezcla de liberación y culpa.
  • Uso de la sexualidad para tapar otros problemas personales tales como el estrés, la ansiedad o la depresión.
  • Si la persona intenta reducir la conducta sexual compulsiva, no lo consigue y continúa haciéndolo a pesar de que estas le pongan en peligro (enfermedades de transmisión sexual, pérdida de relaciones, problemas en el trabajo o a nivel económico...).
  • Problemas para entablar relaciones estables y sanas.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DE LA HIPERSEXUALIDAD

A pesar de que no se conoce cuáles son las causas exactas de la hipersexualidad, este trastorno puede estar relacionado con un desequilibrio de las sustancias químicas naturales del cerebro o padecer algún otro trastorno cerebral. En cuanto a los factores de riesgo, se determina que lo siguiente puede aumentar las posibilidades de padecer hipersexualidad:

  • Enfermedades mentales (depresión, ansiedad...).
  • Antecedentes de abuso sexual o maltrato físico.
  • Adicción a las drogas o el alcohol.
  • Conflictos familiares.
  • Fácil acceso a contenidos de carácter sexual.


¿CÓMO ACTUAR ANTE LA SOSPECHA DE QUE EXISTE HIPERSEXUALIDAD?

La atención profesional es primordial ante las señales de hipersexualidad, el tratamiento psicológico en una etapa temprana podrá prevenir que el trastorno empeore con el tiempo, como comúnmente lo hace.

Para identificar si de verdad existe un problema, puede serte útil hacerte algunas preguntas previamente:

  • ¿Soy capaz de controlar mis impulsos sexuales?
  • ¿Mi conducta sexual me provoca estrés o ansiedad?
  • ¿Intento ocultar mi conducta sexual?
  • ¿Mi conducta sexual genera consecuencias negativas en mis relaciones, mi trabajo o cualquier otro ámbito de mi vida?

¿CÓMO TRATAR EL TRASTORNO DE HIPERSEXUALIDAD?

Acudir al psicólogo: ir a terapia con un profesional para determinar el origen del comportamiento puede ayudar a desprenderse de la adicción sexual y a desculpabilizarse.

Grupos de apoyo: del mismo modo que los alcohólicos, los bulímicos y los toxicómanos tienen su asociación de ayuda, las personas que sufren hipersexualidad también tienen la suya. Bajo la tutela de un terapeuta, se propone un programa para liberarse y se pueden mantener conversaciones con otros participantes con hipersexualidad. Conocer las experiencias de otras personas que sufren el mismo trastorno y sus comportamientos, así como recibir pautas por parte de un proesional, puede ser de gran ayuda para el afectado. Todo es gratuito y se respeta el anonimato.

¿NO TE ATREVES A BUSCAR AYUDAR?

Si te cuesta mucho hablar de este tema y crees que no vas a ser capaz de acudir a terapia por miedo a lo que pienses los demás, ¡recuerda que no estás solo! Muchas personas luchan contra este tipo de trastornos de la conducta sexual y los profesionales que tratan este tipo de problemas lo hacen de forma comprensiva y con la máxima discrección.

Por ello, lo más importante es que busques un psicólogo especializado en este área de la salud con el que te sientas cómodo para mantener el tratamiento. Ten en cuenta que lo que hables con los expertos no va a salir de ahí a no ser que atente contra tu integridad o contra la de otra persona, por lo que no debes avergonzarte. Olvídate de la culpa y recuerda que buscar un tratamiento será la única forma de superarlo y tener una mayor calidad de vida.


(Aline Núñez)