La historia de México, un pintoresco municipio de Filipinas

En Filipinas existe un municipio que se llama México, curiosamente también fue fundado por colonizadores españoles

  • REDACCIÓN
  • 04 de Febrero de 2021
  • 14:57 hrs.
La historia de México, un pintoresco municipio de Filipinas
No solo el nombre une a estos dos países, estas dos naciones tienen muchas cosas en común que los une (FOTO TOMADA DE INSTAGRAM)

Curiosamente en Filipinas existe un lugar que también se llama México, este país asiático y nuestra nación tienen algunas cosas en común, a continuación, te diremos que nos une. 

En la provincia de Pampanga, a 80 kilómetros de la capital de la República de Filipinas, Manila, existe un municipio llamado México. Este se fundó en 1581, después de que colonizadores españoles arribaran.

Este lugar recibió el nombre de Nuevo México, no obstante, con el paso del tiempo se quedó simplemente como México. Pero, ¿ese nombre rendía homenaje a nuestro país o se trató de una curiosa coincidencia?.

Hasta el momento no se sabe a ciencia cierta porque se llama México ni su verdadero origen etimológico. Algunos historiadores sostienen que la palabra México proviene de la lengua de los filipinos mientras otros aseguran que fue llevado por los españoles desde nuestro país.

También se cuenta que cuando los colonos llegaron a Nuevo México interrogaron a un hombre que se sobaba el codo. Este respondió “mesicu cu pu” que podría traducirse como “me pegué en el codo” y de ahí quedó aquella expresión hasta transformarse en México. Sin embargo, esta podría tratarse tan solo de una leyenda.

México y Filipinas tienen mucho en común. De hecho, gracias a la relación que sostuvieron por siglos, los mexicanos podemos disfrutar del mango Manila, que es originario de Filipinas, los filipinos de los tamales y ambos comparten el culto a la Virgen de Guadalupe.

Al igual que México, Filipinas también estuvo bajo el dominio español, por más de tres siglos. Esta etapa histórica inició en 1565 con la llegada de Miguel López de Legazpi.

A partir de entonces, y ya que la gran Tenochtitlán también había caído, se creó la ruta comercial del Galeón Acapulco-Manila. Con esta se inauguró un intercambio de productos, costumbres y mucho más que duró alrededor de dos siglos y que permitió que ambas culturas se influenciaron mutuamente.

Esta relación permaneció de manera oficial hasta 1815, año en que se realizó el último viaje del Galeón. La razón principal fue la Guerra de Independencia. Y es que el orden colonial de España había comenzado a desmoronarse y con él el contacto entre sus dominios.

Pasaron varias décadas para que México y Filipinas reanudarán el contacto de manera significativa. Ese tuvo lugar en 1842 cuando en Manila se instaló una representación diplomática proveniente de nuestra República Méxicana.

Hasta 1878, durante El Porfiriato, cuando llegó por primera vez un diplomático mexicano. Se trataba de Evaristo Butier quien fue nombrado cónsul en aquel país asiático.

Posteriormente, cuando México decidió entrar a la Segunda Guerra Mundial con el Escuadrón 201, este luchó para liberar a Manila de la ocupación japonesa en 1945. Un dato curioso es que la llegada de los mexicanos fue recibida con mariachis y mujeres filipinas vestidas de China Poblana.

De esta manera, quedaba reanudada la estrecha relación entre México y Filipinas. La cual se formalizó en 1953 y en 1961 se abrieron las embajadas respectivas.

Con información de México Desconocido

(Ann Ventura)