Adiós a la depresión con el amaranto

El investigador Manuel Soriano desarrolló cápsulas de semilla de amaranto para combatir la depresión

  • 23 de Diciembre de 2014
  • 00:00 hrs.
Adiós a la depresión con el amaranto
Cápsulas de alegría para la depresión

El investigador de la UNAM, Manuel Soriano,  desarrolló cápsulas a partir de la semilla de  amaranto, el cual es usado para hacer un dulce típico mexicano conocido como alegría,  para tratar las afectaciones del ánimo con la ventaja de que, por provenir de una fuente natural, no tiene efectos secundarios y su costo es accesible.

"Quizá sus efectos no sean como para bailar y brincar de súbito, pero han mostrado ser útiles cuando el ánimo amenaza con hundirnos y es preciso salir de ese trance lo más rápido posible", explicó Soriano García, respecto a esa alternativa a medicamentos como el Prozac.

Comentó que las cápsulas obtenidas de las semillas de la planta de amaranto, han sido probadas en pacientes de los institutos nacionales de Neurología y Psiquiatría y podrían ser sometidas a exámenes para obtener el grado de producto farmacológico.

Soriano explicó que siempre le intrigó saber por qué el dulce de origen prehispánico recibe el nombre de “alegría”.

"Las palabras suelen ocultar una sabiduría revelada a quien esté dispuesto a ver qué hay detrás de ellas; por ello ahondé en el amaranto y encontré que tiene funciones antidepresivas".

El investigador del Instituto de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) halló en el triptófano del amaranto (Amaranthus hypochondriacus) la base para desarrollar una alternativa a los fármacos tradicionales.

"Los antidepresivos comerciales funcionan por saturación, es decir deben transcurrir seis semanas para que el paciente perciba mejorías aunque, con frecuencia, tienen efectos secundarios.

"En contraste, nosotros echamos mano de una planta consumida por nuestros antepasados durante milenios, de efecto casi inmediato y, lo más importante, sin los estragos que acompañan la ingesta de los comprimidos químicos”, enfatizó Soriano.

 

Con información de EL UNIVERSAL

 

nm