Pemex sí tiene recursos

Simulación y mentira son elementos claves en la estrategia para privatizar el petróleo. Recientemente, Gustavo Madero, dirigente de una de las tres corrientes que integran el Pacto por México, presentó una propuesta de Reforma Energética. En lo que se presentó como una posición "audaz", no hay nada nuevo. Todo se ciñe al guión diseñado desde hace u mucho tiempo. Se insiste en que "es apertura, no privatización", y al mismo tiempo, se propone inversión privada para competir con Pemex. Es como el doble lenguaje orwelliano, según el cual, la guerra es la paz y la esclavitud es la libertad. Los panistas podrían escribir su propia versión de "1984", comenzando con una frase que diga: "La privatización no es privatización".

  • MARTÍ BATRES
  • 21 de Julio de 2013
  • 00:00 hrs.

Si de verdad el objetivo de lo presentado por Madero no es privatizador la competencia, está de más, ya que sólo se puede competir con entes externos. Ni modo de que Pemex compita consigo mismo.

De igual manera, la postura panista repite mentiras como aquella de que Pemex carece del capital suficiente para poder generar investigación y tecnología. Por supuesto que Pemex cuenta con recursos y los panistas lo saben. Basta señalar que durante las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón, la compañía aportó al fisco 6.4 billones de pesos.

Otro dato que demuestra el potencial económico del petróleo mexicano es que, entre 2001 y 2011, sus ingresos acumulados fueron de 10 billones 712 mil millones de pesos.

Además, en esos años, México recibió los más grandes excedentes por las ventas petroleras.

Por otra parte, debe recordarse que Pemex aporta al fisco casi el 70% de sus ingresos. Eso no lo soportaría ni la más poderosa empresa privada. Walmart, por ejemplo, apenas aporta al fisco el 2.5 % de sus ingresos.

Pemex, además, pone el 40% del Presupuesto Nacional.

En los hechos, Pemex está subsidiando a la gran empresa privada. Pues el contraste entre las grandes aportaciones de la empresa pública petrolera y las insignificantes aportaciones de los grandes corporativos privados, es el mejor dibujo de la injusticia que existe en nuestro país.

No es Pemex el que carece de recursos. Es el gobierno mexicano el que no se atreve a cobrarle impuestos a los más poderosos consorcios. Nada más en el año 2009, esas enormes compañías dejaron de pagar al fisco cerca de 700 mil millones de pesos, debido a los diversos mecanismos de excepción y paraíso fiscal.

Habremos de agregar que con recursos públicos se entregan a los bancos del Fobaproa más de 100 mil millones de pesos al año, a las compañías eléctricas más de 80 mil millones anualmente, por no mencionar lo que se dejó de cobrar a las mineras canadienses por impuestos derogados y a los bancos por impuestos diferidos.

Pemex sí tiene recursos para modernizarse. No hace falta que el mesiánico capital extranjero nos venga a "salvar".

Twitter: @martibatres